Una manera de saltar del periodismo al bloguerismo

El periodismo es una de esas carreras que, en la mayoría de las veces, se estudia por pasión. Nada tiene que ver con el dinero o con la fama que se pueda conseguir. “Soy periodista porque me gustaba escribir y quería contar las historias que hay detrás de cada persona”, frase que he escuchado en diversas oportunidades.De periodista a blogger: 10 pasos para hacerlo exitosamente | Pulsosocial”>

Adaptando páginas a diversos anchos de pantalla

Fluid web designs have many benefits, but only if implemented correctly. With proper technique, a design can be seen correctly on large screens, small screens and even tiny PDA screens. With bad coding structure, however, a fluid layout can be disastrous. Because of this, we need to find ways to work around most, if not all, of the cons of fluid design.

Algo así he estado haciendo (o tratando de hacer) con el rediseño de mi sitio.

Why a website is still important

For most businesses, a web site is one of the most important investments you can make. Entrepreneurs are either overspending or underspending on their web sites, and many have no idea what they’re doing or why. So today I’m going to talk about why a good, solid web site really matters to your business, and in the next two weeks, I’ll follow up with articles on the core components your web site needs to work well for you, and how to hire a solid web firm to build your site affordably.

Twikini: Tiny and powerful Twitter client for Windows Mobile phones

In the perpetual search for filling up my phone with all kinds of crap hoping some of it will be good ever better and more useful mobile apps I came across this pretty nifty Twitter client.

It’s name is Twikini and was developed by a Seattle-based development team. On first sight it’s very simple to use, especially if you are used to other Twitter clients, and it has a number of nice tricks under its sleeves.

Twikini showing a twitt with a Twitpic photo

Twikini offers very good Twitpic integration.

The one I like best is integration with Twitpic. When you click on a twitt that has a link to a Twitpic photo, Twikini will download the photo and show you a small version of it. You can still click to go to Twitpic’s site to see the full-size photo (or however large your device can make it). And, when creating a new twitt you can add a photo already in your device or snap a new one and upload it to Twitpic from the app itself.

Another good trick is the ability to handle more than one Twitter account. If you like to keep different aspects of your life separated (i.e. family, business, gambling, loansharks, wives, etc.) you probably have more than one Twitter name (hopefully a good alias) and would like to check them individually. Twikini makes it very easy to just provide names and passwords for different accounts and switch between them from the menu.

Main Twikini interface

The interface is uncluttered and simple to follow.

Although links and names are not clickable from the main interface you only need to click on the twitt to read it in full and get active links. Here I would like to see something that lets me know the message is longer than can be displayed in the main interface as it’s not always easy to know there’s more.

Making a new twitt is very easy. You simply click where it says “Tweet”. Replying and Retwitting is equally easy, just select the twitt you’d like to reply or retwitt and either click ‘left’ or ‘right’ in your phone’s pad, or you can use the menu options.

From the new twitt interface you can also select to update your location. If your device has a gps, or some way to get where you are, you can attach them to the twitt to make it easy for people to know where you are (try to avoid using with the same twitter account you use to keep in touch with the loansharks). You can also shorten links using bit.ly, TinyURL or Digg.

Overall it’s a very good app, it doesn’t use that much memory in your device and it includes far more than is obvious at first. I heartily recommend it.

Full Disclosure: You can get Twikini for free if you write a blog post about it. However I didn’t do that, instead I paid for it. At US$4.95 for a bundle including it plus another TrinketSoftware app it’s a very sweet deal. Plus I don’t want any of my two readers telling me I’ve sold out.

De renderizados, fólogüers y otros barbarismos gachos

Hace unos minutos se soltó una mini-discusión entre desarrolladores porque a algunos no les gusta el término “renderizar” (supongo que en contra del “renderear”) pero alegremente usan “desfologuear” bien quitados de la pena.

El español es una herramienta de comunicación increíblemente rica y exacta. A pesar de sus raíces antiguas y sus reglas algo más rígidas que las del inglés para formar nuevas palabras, aún así posée la flexibilidad y vocablos suficientes para adaptarse a las nuevas tecnologías tomando muy poco prestado.

No estoy diciendo que sea mejor que el inglés (idioma que se sabe le da por seguir a otras lenguas hacia callejones oscuros para desnucarlos y robarles palabras sin la menor vergüenza) o peor, simplemente que si nos vamos a poner a discutir sobre si decir “renderizar” o “renderear” pues tenemos que irnos lo más cercano a las bases que sea posible.

Tanto “renderizar” como “renderear” son un barbarismo horrible, forzado e inecesario, tanto como la bestialidad de “ralentizar” a la que son tan afectos nuestros primos ibéricos. El verbo inglés “render” viene del latín “reddo” que significa “reponer”, “rehacer”, “recrear” o “reproducir”. Y estas son las palabras que podemos usar en español tranquilamente.

En el caso específico de las computadoras y sus gráficos podemos usar “recreación” o “reproducción” sin ningún inconveniente: “tiempo de recreación de la imagen”, “motor de reproducción”, etc. Tal vez suene un poco raro porque estamos tan acostumbrados a usar el barbarismo, pero el vocablo en español es correcto y preciso.

Otro caso, que más molesta a los puristas es el de los “fólogüers”. Obviamente, aquí no se ha hecho el más mínimo intento por castellanizar y simplemente se toma la palabra inglesa “follower”. Peor todavía resulta “desfologuear” que combina el prefijo “des-” con el verbo “follow” para querer dar a entender lo mismo que “unfollow”.

La verdad, yo no le veo nada de malo a “seguidor” o “dejar de seguir”. Si acaso usa más letras, pero igual podemos utilizar modismos que ya se usan en otro contexto: “te sigo” o “córtalas” (como niños de primaria).

O sea, a lo que voy es que resulta ridículo ponerse a discutir sobre “renderizar” o “renderear” cuando ambas palabras están mal y además ya usamos un montón de barbarismos que aceptamos sin pestañear ¿que más da otro? Después de todo, así es como evolucionan las lenguas.

¿Qué harías si no tuvieras que soportar a Internet Explorer?

Esta pregunta se la hizo un desarrollador hace poco en Twitter, obviamente mi respuesta es “lo mismo, para eso está el mejoramiento progresivo”.

Parece que a mucha gente no le queda muy claro lo que se ha explicado antes en este augusto órgano blogueril: no es necesario olvidarse o apartarse de navegadores viejos o limitados cuando desarrollas un sitio.

A pesar de que algunos desarrolladores conocen el término “mejoramiento progresvio” no les queda muy clara la idea. Mejoramiento progresivo no es desarrollar para el mejor navegador, no es un ideal, una aspiración o una filosofía.

Mejoramiento progresivo es una técnica, una mejor práctica, para darle a cada usuario de un sitio la mejor experiencia posible de acuerdo a las capacidades de su navegador.

Lo voy a repetir en negritas: mejoramiento progresivo es una técnica para darle a cada usuario de un sitio la mejor experiencia posible de acuerdo a las capacidades de su navegador. Y debería añadir que de su dispositivo de navegación también.

¿Quedó claro? ¿No? Bueno, aquí les va: Cada navegador tiene sus habilidades y carencias. Aunque se supone que deberían seguir los lineamientos de estandarización del W3C la mayoría no lo hace. Así es, la mayoría, ni IE, ni Firefox, ni Safari, siguen los lineamientos del W3C. Se acercan, a veces más a veces menos, pero por razones técnicas no es posible para todas las versiones implementar todos los lineamientos del CSS2 y menos de CSS3 que marca el W3C. Y no, no salgan con mamadas del Acid Test, esa es una prueba artificial, no porque el navegador pase el Acid Test significa necesariamente que cumple con el estándar.

Así que hay que establecer compromisos a la hora de desarrollar nuestro sitio. Estos tendrán que ver, entre otras cosas, con las limitaciones de cada navegador. Por ejemplo, Safari reconoce una buena cantidad de atributos de CSS3 que a Firefox ni le pasan por la cabeza, pero éste interpreta algunos que Opera no entiende. Pero para complicar las cosas Opera también interpreta algunas cosas mejor pero diferente a Firefox y Safari.

Lo que es más, el gran problema de Internet Explorer, que su modelo de cajas es diferente a lo que marca el W3C, tiene más sentido lógico que el del estándar. En el modelo estandarizado el ancho del margen, que va por fuera de la caja, se añade al ancho total de la caja como si estuviera en el interior. En IE, el margen se no afecta al ancho de la caja, tal como el tamaño de una caja en la vida real no cambia con lo lejos o cerca que esté de otra caja.

Sin embargo muchos desarrolladores, quienes de ahora en adelante serán designados con el mote de nenitas quejicas, siguen quejándose cual nenitas (¿ven?) de que Internet Explorer no los deja hacer lo que quieren.

¡Pamplinas! Los diseñadores y desarrolladores pueden hacer lo que quieran con un sitio siempre y cuando sepan usar las técnicas de mejoramiento progresivo. El  mayor truco consiste en crear una distribución y estilos lo más sencillos posibles para servirlos a navegadores antiguos o de texto. ¿Cómo saber si eres una nena quejica? Fácil ¿Pruebas tus sitios en Lynx? ¿No? Entonces eres una nena quejica.

Después de esto usas una hoja de estilos separados (servida mediante un hack, sí, pero es un hack bastante seguro) para navegadores modernos. Aquí le puedes meter todo lo que quieras de CSS2 y CSS3, los navegadores modernos ignorarán lo que no conozcan en vez de tratar de interpretarlo.

La otra mitad del truco está en usar javascript para cargar estilos dinámicamente, no haciendo “sniffing” sino checando cosas como el ancho de la ventana y probando las capacidades del motor de dibujo del navegador. De esta manera los dispositivos menos capaces, digamos un celular de hace cinco años, recibirán una versión sencilla del sitio, mientras que los más modernos podrán desplegar todo el sitio a lo ancho que les permita el monitor y con la vistosidad que sea capaz su motor de dibujo.

¿Qué hacer con navegadores que creen poder hacer las cosas bien pero que en realidad las hacen mal, o sea, IE6? Afortunadamente, y esto es uno de los más grandes aciertos de Microsoft, podemos usar comentarios condicionales no nada más para servir ciertas hojas de estilos a IE6, sino también para ocultárselos.

De este modo, nuestra hoja de estilos avanzada con el CSS3, png semitransparentes, elementos posicionados de manera absoluta, o flotados, IE6 no podrá ni verla, menos interpretarla. Lo va a hacer mal, así que para que le hacemos pasar vergüenzas. En vez de eso le damos otra hoja de estilos, que puede ser más sencilla o similar pero que IE6 pueda interpretar correctamente.

¿Se van a ver todos los sitios iguales? No. Pero para ahora ya sabemos que no es necesario que se vean igual. ¿Van a funcionar igual? No. En algunos el menú quedará en cierta posición, algunos tendrán más ayudas que otros. Tal vez en Firefox 3 usemos Ajax para cierta funcionalidad, pero la misma estará desactivada si accedes desde un celular con Windows Mobile 5.

¿Podrán todos los visitantes ver nuestro sitio? Sí ¿Podrán todos los visitantes navegar por nuestro sitio? Sí ¿Podrán todos los visitantes responder a nuestro llamado de acción? Sí. ¡Eso es lo que es importante! No si tal elemento tiene tal o cual color, o tal o cual tipografía. Lo siento mucho, diseñadores gráficos, pero lo importante es que los usuarios puedan acceder y usar el sitio.

La decisión es tuya: seguir siendo una nena quejica llorando porque tienes que darle soporte a IE6, o aprender a hacer sitios como se debe y darle rienda suelta a tu creatividad sin olvidar lo que verdaderamente es importante en cada sitio.

Democracia, votos nulos y abstenciones

En México no es noticia que los políticos son unos inútiles. Sin importar el partido todo mundo sabe que lo que impera en el sistema es la corrupción, compadrazgos y canonjías.

Tradicionalmente durante las elecciones el abstencionismo sale como ganador indiscutible. A la gente no le interesa salir a votar cuando ninguna de las opciones es buena y de todos modos no va a cambiar nada.

Sin embargo el hartazgo de la población esta vez se está expresando de una manera algo más curiosa. En vez de no votar ahora ha surgido un movimiento para ir a votar y anular el voto. Es decir, rayar completamente la boleta, votar por todos, votar por ninguno o escribir bonitas poesías sobre la autora de los días de los candidatos a los puestos de elección.

Esto, obviamente, no va a servir de nada porque aunque los inconformes hayan expresado su inconformidad, en la práctica no hace ninguna diferencia: seguirá ganando quien tenga más votos contados, aunque sean dos. Y los escaños proporcionales seguirán asignándose conforme a porcentajes de votación.

¿Cuál es la solución entonces? ¿Votar? ¿No votar? Bueno, el problema de verdadero fondo, queridos mexicanos, son ustedes. Sí, usted, señor, señora, señorita, estudiante, ama de casa, ingeniero, mecánico, bloguero, twittero, etc. Lo que pasa es que en México la participación democrática se reduce simplemente a votar el día de las elecciones, si acaso, y se olvida todos los demás días.

A ver ¿cuántos de ustedes sabe el nombre de su diputado federal? Ya ni digamos del estatal. ¿Cuántos de ustedes se ha preocupado por enterarse que leyes se van a discutir durante el periodo de sesiones? ¿Quiénes saben cuando se van a votar las propuestas de ley? ¿Cuántos le han escrito una carta a sus representantes para hacerles saber su opinión sobre cierta ley e instruirle a votar de tal o cual modo? Apuesto que ninguno. Apuesto que la mayoría de ustedes ni siquiera se ha molestado por saber como han votado sus representantes. Y no me digan que no puedes, si están leyendo esto es porque tienen internet y pueden visitar los sitios de la cámara de diputados, de senadores, leer el Diario Oficial y visitar su legislatura local.

Más aún ¿cuántos de ustedes coopera o hace algo por su comunidad? Ya sea como voluntario en alguna organización, asistiendo a las reuniones de su cabildo municipal cuando sea posible, buscando informar u organizar o apoyando alguna camapaña o presentándose para un puesto de elección popular en su comunidad, inscribiéndose a un partido (o más de uno, total, no revisan). Apuesto que muy pocos.

“Oh, aprovecharon tal o cual cosa para pasar la ley de la tolerancia a las drogas” ¡Mentiras! Esa ley llevaba meses discutiéndose pero nunca tuviste curiosidad de enterarte. Aunque se informó por diarios y periódicos cuando se presentó te valió madres. No tienes excusa.

“Oh, construyeron una superhipermegatienda junto a la zona arqueológica y jamás nos preguntaron” ¡Mierda! Los permisos se tramitaron desde años atrás y todo ha estado en el registro público desde entonces. Que jamás te hayas preguntado que estaba pasando y ni se te ocurre darte una vuelta por tu cabildo sólo es atribuible a tu desinterés.

Es cierto, los políticos en México son unos hijos de su chingada que a la mínima oportunidad te la van a dejar ir, sin miramientos y sin lubricante. Pero, y si sabes eso ¿por qué insistes en vivir tu vida dándoles la espalda?

Es decir, queridos mexicanos, se han olvidado de la parte más importante de la democracia que es la participación cívica. Somos ciudadanos todos los días, no nada más cuando hay elecciones. Como tales tenemos obligaciones todos los días. Una de esas obligaciones es estar siempre atentos a lo que están haciendo nuestros representantes, exigirles y hacer valer el principio del poder emanado del pueblo. No necesariamente con marchas o manifestaciones, que son medidas extremas, sino tambén con métodos más institucionales pero no por eso menos efectivos, cambiando cosas poco a poco empezando en nuestra colonia. Ya lo demás vendrá después.

¿Votar o no votar? ¿Anular mi voto o elegir al menos peor? La verdad, hagan lo que se les hinche la gana, pero no sean ciudadanos nada más de ese día.

¿Ciencia en mi Twitter?

The psychic cats 1998

La gente no puede adivinar el futuro, pero los gatos sí. Además se teletransportan. Foto de Malingering

Sip. El primer experimento científico que usa Twitter como laboratorio empieza hoy y durará una semana. Bueno, la corrida de prueba empieza hoy.

El objetivo del experimento es determinar si existe la “visión remota”, una habilidad psíquica que permitiría ver donde está una persona o lo que hay alrededor.

El científico que lo llevará a cabo es Richard Wiseman en colaboración con la revista New Scientist. El experimento consistirá en preguntar a los twitteros donde está el científico. La primera parte empieza (empezó) a las 3:00 pm hora de Londres (UK), y consistirá en mandar las “visiones” por twitter y ver que tan exactas son. En la segunda parte, media hora después, los participantes van a un sitio web donde verán cinco fotografías de lugares y eligirán donde sus poderes psíquicos les dicen que es la correcta.

Al final se juntarán las respuestas y se evaluará la exactitud para ver si hay una tendencia que indique algo más que el puro azar. Para participar simplemente hay que seguir a Wiseman en Twitter.

Lo más probable es que se confirme que la visión remota, al igual que otras supuestas habilidades psíquicas, no son más que cuentos.