Copyright, Youtube y videos

Cada vez es más frecuente que empresas y negocios locales usen videos para su promoción y marketing. El video es una excelente herramienta para dar a conocer nuestro productos y servicios. Sin embargo también hay muchas dudas sobre como hacer videos sin meterse en problemas legales después o que Youtube nos los quite por infringir alguna norma.

No soy abogado ni mucho menos experto en copyright, pero resumiré aquí lo que he logrado aprender sobre estos temas para no tener problemas con Youtube u otros servicios de videos y puedas sentirte seguro cuando estás haciendo marketing o alguna otra cosa con tus videos.

¿Qué videos tienen copyright?

En principio todos los videos tienen copyright. El derecho de autor aplica automáticamente cada vez que creas algo: una obra literaria, musical, escultura, etc. No es necesario registrar la obra, ni ponerle la leyenda de copyright ni nada. Una vez creada, la obra queda protegida. Es conveniente registrarla o poner la leyenda en caso de que haya disputas después, pero no es necesario.

¿Cuándo tengo derecho a usar un video?

Cuando el autor te da permiso de usarlo. Aún si no sabes quien es el autor, si encontraste el video por “internet”, no puedes usarlo o tendrás que demostrar que hiciste todo lo razonablemente posible por encontrar al autor, pero es una lata demostrar esto. A menos que el autor te dé permiso o declare que el video es de dominio público no se puede usar.

Youtube recientemente implementó las licencias “Creative Commons” para que los autores puedan dar permiso de reutilizar sus videos sin necesidad de preguntarles uno a uno. Cuando un video tiene este tipo de licencia significa que puedes tomarlo y reutilizarlo bajo las condiciones de la licencia. Por ejemplo, puede ser que lo puedas usar únicamente para fines no comerciales, dando atribución al autor original o que el video que tu hagas deba tener los mismos permisos de reutilización.

Lee bien esta licencia y asegúrate de cumplirla.

¿Puedo usar fragmentos de un video?

En general no, aplica lo mismo que en la situación anterior. Si no tienes permiso para usar esos videos no lo puedes hacer. Sin embargo hay una excepción importante: si vas a usar un pequeño segmento con fines de crítica, comentario, información sobre un tópico relevante y que sea noticia, entonces lo puedes hacer. Pero tiene que ser un fragmento razonablemente pequeño que sirva para ilustrar y lo más importante debe ser el comentario, la crítica o la noticia que pretendes dar. Es decir, no puedes poner media hora de un programa de TV y al final nada más decir “Sí me gustó”.

¿Obras derivadas?

Este es un tema algo más peliagudo. Una obra derivada es cuando tomas una obra anterior como base para crear algo completamente nuevo en cuyo caso tú tendrías la autoría de la nueva obra. Aquí lo difícil es determinar que tanto es tantito, es decir, que tanto debemos alterar la obra para poder considerar que se ha hecho algo nuevo. Lo que sí está muy claro es que no basta con pequeñas alteraciones: cambiar la velocidad del video, voltearlo, alterar los colores, etc.

Eso nada más consigue engañar al detector automático de Youtube, pero en ningún caso altera el copyright. Para que se pueda considerar una obra nueva debe haber mucho más que las simples alteraciones y producir algo con un mensaje y forma claramente distinta. Esto no es fácil de determinar, especialmente en el caso de los “mash-ups” que combinan fragmentos de muchos videos con música diferente y hacen algo completamente distinto. Los mejores ejemplos son los videos de Hitler basados en una escena de la película “Der Undergang” pero con subtítulos muy graciosos que cambian completamente el sentido de la escena. Son nada más subtítulos, pero crean algo nuevo ¿hasta que punto son obra derivada y no una copia?

Hasta donde sé todavía no hay legalmente una base para decir con seguridad si una obra es derivada o no. Lo mejor en caso de duda y evitar posibles problemas para tu negocio o tu cuenta de Youtube es no hacer este tipo de videos y asegurarte que tienes todos los permisos necesarios para usar las imágenes y música que utilices.

El Kindle Fire es el nuevo reto para los diseñadores web

El desarrollo web se pone interesante con la aparición de nuevos dispositivos móviles

Hace unos pocos días salió a la venta el muy anticipado Kindle Fire, el nuevo “lector de libros” de Amazon que además de leer libros es algo así como una tableta.

Y digo “algo así” porque en realidad no es una tableta, competencia del iPad u otras similares, sino es un dispositivo diferente que ocupa un nicho entre el lector antiguo y el iPad, el Xoom, el Galaxy Tab y demás.

Como tal es más limitada. Lo que no es muy limitado es la pantalla, tiene una resolución de 1024 x 600 pixeles, lo que la coloca en la categoría de algunos monitores de 14 o 15″ de antaño. El problema es que su pantalla es de solo 7″, por lo que todo se ve mucho más pequeño.

La resolución de la pantalla del Kindle hace que nuestros sitios web se vean completos, pero la densidad, es decir, el número de puntos por centímetro, es mucho mayor, los pixeles son mucho más pequeño y por tanto todo nuestro sitio se verá más pequeño: tamaño de letra, botones, imágenes, etc.

El experto en usabilidad Jakob Nielsen dejó al Kindle por lo suelos cuando se trata de usar sitios web. De plano recomendó a los desarrolladores a presentar el contenido móvil en un Kindle. El problema es que la pantalla es bastante más grande que un móvil por lo que no estaremos aprovechándola bien.

¡Qué dilema! El Kindle es apenas el primero de una clase nueva de dispositivos: pantallas pequeñas con una gran densidad de pixeles. Además es un dispositivo móvil, así que de todos modos el contexto en que se usará seguramente será muy diferente al de una computadora de escritorio, o incluso un teléfono. Así que estaría mal darle la misma página que le damos a una PC o a un iPhone.

La mejor manera de acercarse al desarrollo de un dispositivo como estos sería usando la característica resolución para un media query en css:

media: screen and (min-resolution: 99dpi);

Esto nos ayudaría a determinar si la pantalla de nuestro visitante es de muy alta densidad y poder así presentarle botones más grandes e imágenes de mejor calidad, y tal vez ocultarle o quitar relevancia a partes que tienen sentido en otro tipo de aparatos pero no en una tableta.

La diferencia entre una pantalla de 10″ y una de 7″ es notoria y presenta nuevos retos para el diseño de sitios web. Foto de Gadgetmac.

Desafortunadamente no tengo un Kindle Fire para probar (se aceptan donaciones 🙂 ) y no sé si aceptará este tipo de media query. Sería lo ideal porque así nos aseguramos que otros dispositivos en el futuro también podrán ver nuestro sitio correctamente.

Si no tendremos que recurrir a métodos un poco más salvajes, como la detección por medio de javascript, lo cual tiene inconvenientes.

Es un reto más para los diseñadores y desarrolladores web. Nos dificulta un poco más el trabajo, pero es parte de lo que lo hace emocionante. Y eso que no mencioné que el usuario puede estar usando el Kindle horizontal o verticalmente.

Peña Nieto en la FIL ¿lecciones aprendidas?

Estos días el nombre de Ernesto Peña Nieto ha estado más en las noticias que de costumbre. El virtual candidato del PRI a la presidencia generalmente siempre es objeto de noticias gracias a sus alianzas con Televisa, pero a partir de su participación en la Feria Internacional del Libro el pasado fin de semana cobró notoriedad más allá de lo que ese medio esperaba.

La nota llegó cuando un periodista del diario español El Mundo le preguntó cuales eran los tres libros que más lo habían marcado y el candidato, acostumbrado a tener todo bajo control, comienza a trastabillar y hacerse bolas con los títulos y autores.

Fue entonces cuando explotan los comentarios en redes sociales, Twitter, Facebook y demás sobre el bochornoso espectáculo. Hay varios problemas, o lecciones a aprender según lo veo yo:

  1. Si vas a una Feria del Libro a dar una conferencia de prensa, hay que estar preparado para las preguntas más obvias. No siempre todo el mundo va a seguir el guión. Si no vas preparado por lo menos hay que tener buena capacidad de improvisación. Irónicamente, para ser buen improvisador es importante haber leído mucho.
  2. Difícilmente México va a producir un líder culto y leído si el pueblo no lee ni se cultiva, en realidad las burlas dirigidas a Peña Nieto aplican para el pueblo mexicano.
  3. Es poco importante acordarse de títulos y autores cuando se trata de libros. Culpo a las escuelas de dejarnos esta mala impresión, pero la lectura no es un ejercicio de memoria. Yo he leído cientos, pero títulos y autores recuerdo pocos, muchas veces comienzo a leer y ni me fijo de quien es o como se llama. Lo importante es analizar y absorber el contenido del libro, cotejarlo con experiencias y otros libros.

De antaño es sabido que los políticos y aspirantes al poder están reprobados en temas de cultura general y conocimientos básicos. Les basta con acercarse a la gente que ya está en el poder e irse tejiendo una red de favores y canonjías. Son reflejo del pueblo que quieren gobernar.

Es muy importante que un aspirante a presidente sea una persona bien leída, no nada más de política sino todo tipo de lectura. No quiere decir que vaya a ser buen presidente si lee mucho, pero por lo menos tendrá una base más grande de experiencias para analizar y calificar propuestas y situaciones. Podrá comprender mejor a sus compatriotas y usar ejemplos de la historia para determinar cuales serán los mejores caminos a seguir. Claro, si además de buena cultura tiene ética, moral y ha sabido hacerse de un buen equipo de asesores.

Pero todavía más importante es que el ciudadano se debe convertir en el tipo de persona que quisiera que los gobernara. Un buen político no va a aparecer por intervención divina, muy a pesar de la imagen mesiánica que la mayoría de ellos nos quiere vender. Mientras el pueblo siga inculto e indolente va a seguir a la merced de los corsarios de la política.

Un día después Ernesto Cordero, precandidato del PAN, hizo su pifia: criticando a Peña Nieto confundió él mismo el nombre de una autora. La rechifla no fue tan intensa porque por lo menos se confundió con seguridad, aunque es más grave porque se supone que ya iba preparado para dar su lista.

En fin, esto nos debe enseñar que debemos leer más y tal vez hacer bromas en twitter un poco menos.