As Real As It Gets: here’s an exoskeleton suit for your gaming needs

The Oculus Rift may give us heart-stopping renders of truly believable environments, but aren’t our other senses being underserved by the expensive peripherals industry? As Real As It Gets thinks so: their gently undulating bodysuit aims to let gamers feel the rumble of a passing vehicle, or th

via Pocket http://www.pcgamer.com/2013/05/31/as-real-as-it-gets-heres-an-exoskeleton-suit-for-your-gaming-needs/

Cosas y recuerdos

Es una sensación algo extraña estar en la casa de una persona con la edad de mi tía, un poco como un choque cultural. A lo largo de sus ochenta años ha juntado toda clase de cosas, útiles, inútiles, recuerdos, ya-ni-me-acuerdos, etc. Lo contrasto con mis cosas, que caben en tres maletas (y me gustaría que fuera una). La mayor parte de lo que tengo existe tan solo como ceros y unos en un disco duro o la memoria de algún aparato o ni siquiera están conmigo sino en un servidor quien sabe donde. No se preocupen, tengo varios respaldos de todo lo importante.

Yo, como muchos otros de mis compañeros que crecimos en la era de lo desechable creo que cuando algo ya no sirve se tira (o se recicla para no dañar tanto al ambiente). El tocadiscos no tiene ningún valor sentimental, se tira. A la tele Admiral blanco y negro ya no se le pueden conseguir más bulbos, se tira; o se usa como mesa de ping pong, tiene el mismo tamaño. Incluso el viejo celular con Android 2.3 se reemplaza (o se le pasa a algún sobrino) en cuanto llega el nuevo con Android 4.1, y al que le recomendaría no ponerse muy cómodo. Y nos olvidamos del iPod Touch de 4a generación porque el de 5a es mucho mejor.

Lo que sí se acumula son los datos. Afortunadamente donde antes apenas cabían 80 MB ahora cabe 1 TB. En vez de discos 3.5″ con capacidad de 720kb tenemos ahora tarjetas micro SD del tamaño de la uña del dedo meñique y con 10,000 o 20,000 veces mayor capacidad. Falta que el acceso a internet sea realmente omnipresente para poder olvidarse de ir cargando los datos y simplemente poder acceder a ellos de cualquier lado.

¿Qué tipo de cosas colecciono yo? Música, como creo que muchos. Fotos, aunque son pocas de la familia y amigos, más de lugares y cosas. Textos como éste (aunque perdí muchos de antes de que aprendiera a organizarlos). Libros y revistas que ahora consigo casi exclusivamente de forma digital después de haber tenido que dejar cientos en más de una mudanza.

No me siento mal por tener pocas cosas físicas. Al contrario, llevar una vida digital me permite que a donde quiera que vaya, incluso ahora cuando solo salí con una pequeña maleta, tenga al alcance de mis dedos todo lo que me hace falta. Entretenimiento, recuerdos, contacto con amigos y poder trabajar sin muchos inconvenientes mientras estoy tirado en una cama con la panza desnuda porque hace calor.

Estoy seguro que no soy el único que se siente así con las cosas, pero no quiero generalizar y decir que toda la gente de mi generación piensa lo mismo. Muchos seguramente se dedicarán también a juntar cositas que después se vuelven cachivaches hasta ocupar toda la casa. No me refiero a recuerdos, sino a pequeñas cosas decorativas que se van juntanndo hasta convertir el interior de la casa en una fachada churriguresca, o cosas que tal vez en algún momento tuvieron utiidad pero que de hace años nada más ocupan espacio.

¿En qué bando estás tú?