El cerebro puede adaptarse a los ciberimplantes

When you brush your teeth, the toothbrush may actually become part of your arm – at least as far as your brain is concerned. That’s the conclusion of a study showing perceptions of arm length change after people handle a mechanical tool.Brain could adapt well to cyborg enhancements – life – 22 June 2009 – New Scientist

Continuando con la larga serie de El Mono Telepático, ahora nos llega este informe sobre la plasticidad del cerebro. Aparentemente, cuando estás en contacto más o menos prolongado con un objeto, digamos un palo o martillo, el cerebro lo interpreta como una extensión del cuerpo mismo y es capaz incluso de “sentir” cuando algo entra en contacto con la pseudo-extremidad.

Supongo que es la misma sensación que experimentamos cuando estamos familiarizados con un coche y sabemos por donde cabe y que tan rápido tomar las curvas, hacer cambios, etc.

Los miembros artificiales robóticos, ya sea de reemplazo o adicionales, serían tomados por el cerbro como una extremidad más y para el individuo que las porten se convertirían en una extensión del cuerpo.

Esto abre posibilidades muy interesantes para aquellos a los que nos interesa tener más de dos brazos o dos piernas. Aunque, según el estudio, acostumbrarse a un par de alas sería más complicado.