Jochos y cacles: una historia de oportunidad y diversificación

Me gustó mucho la columna que Mark Evans puso hoy en el Globe and Mail: Vendedora de Hot Dogs encuentra un nicho y renta zapatos. Es una gran lección sobre como las oportunidades pueden llegar de cualquier lugar y en cualquier momento y como se pueden aprovechar si se tiene el ingenio y la capacidad de verlas.

En la historia Mark cuenta que un amigo suyo de viaje por Sudáfrica terminó una noche pasando junto a la fila para entrar al antro más popular de Durban. Para su suerte uno de sus amigos estaba cerca de la entrada y estaba a punto de pasar cuando el portero le dijo que no podía entrar sin zapatos de vestir. Lo mandaron a un puesto de hotdogs en la banqueta.

Y en el puesto de hot dogs rentó unos zapatos de vestir.

Sucede que la dueña del puesto vio como rebotaban a la gente por no traer zapatos adecuados y se dio cuenta que eso podría ser una buena oportunidad de negocios. Compró varios pares de diferentes estilos y tamaños, de hombre y mujer, y los puso junto al puesto.

La gente que llega y trae tenis ahora puede ir con ella, dejarle los tenis y rentar unos zapatos que vayan más o menos bien. Al final de la noche regresan, devuelven los zapatos, agarran sus tenis y chance se comen un hotdog ¡negocio redondo!

La lección es no sólo poder ver las oportunidades, sino también aprovecharla.