Como criar a un hijo videogamer

01-07-2009

In this article, we’ll take a look at some of the issues that surround video games and the family, and we’ll give you some real-world advice on what to look for, what the dangers are, and what you can do to have gaming be a safe and fun part of your household. What we hope you’ll find is that most of this advice is common sense, and that by using your head and doing a bit of research you’ll eliminate most of the problems that can pop up with children and gaming.Raising a healthy gamer: seven tips for parents – Ars Technica

Conforme los videojugadores originales envejecemos, nosotros que empezamos con cosas como el Nesa Pong, el Atari 2600 y el Intellivision, ahora nos toca criar a las nuevas generaciones e introducirlos al fascinante y excelente mundo de los juegos de video.

Sin embargo, no todo es tan sencillo. La tecnología ha avanzado un poco desde el principio de los 80. En ese entonces lo más gráfico que podía encontrarse uno eran cuadrotes de colores que hacían blaaap y lo más violento era cuando un cuadrito le pegaba al cuadrote y explotaba.

Ahora las gráficas son mucho más realistas, los efectos de sangre, huesos y tripas están mucho mejor logrados y hacen muy buen trabajo engañando al cerebro para convencerlo de la realidad de lo que está viendo. Y escuchando. El sonido también es mucho mejor y, siendo un sentido más primigenio, tiene mucho mayor impacto sobre la experiencia. Juegos como FEAR y Bioshock los usan para crear un gran sentimiento de inmersión.

Afortunadamente tampoco es tan difícil lograr un ambiente positivo y educativo para los niños que incluya a los videojuegos como parte de sus actividades. Para empezar no por jugar mucho los niños se convierten en adictos asesinos en serie o van a reprobar materias (ahí intervienen muchas cosas más que los juegos, incluyendo falta de atención y dirección por parte de los padres).

ArsTechnica cubre estos retos en su artículo y quiero señalar los que me parecen más importantes:

  1. Revisa lo que están jugando. Más allá de la simple clasificación que ponen en la caja (que muchos padres ni siquiera eso ven) entérate de que trata el juego. Busca reseñas en la red, opiniones de otras personas, capturas de pantalla del juego. En estos tiempos esa información abunda y es fácil de adquirir.
  2. Impón límites. Igual que la tele, los videojuegos no deben ser una niñera ni ser la única cosa que los niños hagan todo el día. Dales un tiempo para videojuegos, vigila que cumplan con sus obligaciones y asegúrate que también hagan otras coasas.
  3. Haz de los juegos una actividad social. Juega con ellos, si te gustan los videojuegos, organiza una fiesta de videojuegos con sus amigos donde también participes de alguna forma.

Nadie conoce a tus hijos mejor que tú. Si sientes que el contenido de un juego no es apropiador para tus hijos, pues mejor búscales otra cosa. Si es el juego más popular de la semana la presión por jugarlo puede ser mucha. Habla con ellos sobre por que no crées que sea apropiado para ellos. De todos modos lo van a jugar en casa de algún amigo, y cuando pase en vez de castigarlos pregúntales que pensaron del juego, y si realmente fue tan malo como tú creías o no.

En cualquier caso lo que preocupa a los padres no es el juego en sí sino la exposición a temas como la sexualidad, violencia y muerte que muchas veces no queremos que nuestros niños aprendan de cualquier lado. En este caso podemos usar a los juegos como un puente para establecer conversaciones alrededor de estos temas y preguntarles como se sienten, si les parece correcto lo que pasó en el juego, cuales son las diferencias con la realidad, y como hubieran ellos actuado en una situación similar (es muy importante recalcar la diferencia entre ellos en la realidad y el personaje del juego).

Creo que con estos puntos básicos es posible criar a niños sin temer a los videojuegos y que puedan aprovechar las ventajas de ser un videojugador: aprender a planificar, trabajar en equipo, pensar lógicamente para resolver problemas, aumentar la coordinación entre ojos y manos, ejercitar la visión periférica y muchos más.

Roberto Baca

Escribo cosas de vez en cuando