Historia de un plagio 2.0

15-07-2008

Todo empezó un buen día cuando el bloguero indio Diwaker Gupta notó que el sitio del Consorcio de la Comunidad de Computación compartía una enorme similitud con el de Una Lista Aparte, el sitio del gurú de los estándares y la web semántica, Jeff Zeldman.

Diwaker decidió hacer un post sobre esto, sin percatarse todavía que las similitudes eran más que mera coincidencia, de hecho el código estaba copiado completamente de una de las plantillas anteriores de ULA hasta el punto de no haber quitado los comentarios del código que dejaban establecida la propiedad. Zeldman se percató y a su vez hizo un post acusando directamente al CCC de robo. Lo que es peor es que el CCC depende del Fondo Nacional para las Ciencias, parte del gobierno de los Estados Unidos.

Las reacciones contra el CCC no se hicieron esperar y más de uno mandó un correo directamente a los responsables del sitio para cuestionarles sobre el diseño robado. Hay que reconocer que la acción del CCC fue rápida y adecuada; al verse alertados quitaron inmediatamente el sitio dejándolo sin nada más que una nota de “En Mantenimiento”, se disculparon con Zeldman y Una Lista Aparte y después subieron otro diseño con la disculpa pública visible a todo mundo. Que la dependencia oficial haya tomado esas acciones de manera tan rápida y humilde es loable.

Lo más seguro es que la administración del CCC no se hubiera dado cuenta (aunque cuesta trabajo creerlo, con los comentarios del código, pero démosles el beneficio de la duda) y que algún otro diseñador bajo contrato se le haya hecho fácil robarse el código y cobrar como si fuera original. Por supuesto, ése diseñador ahora puede ser sujeto a tener que reparar daños y perjuicios.

Leer los comentarios en el post de Zeldman es fascinante. Es alentador ver que la táctica del escarnio público funciona por lo menos en algunos casos, pero sigue siendo triste la facilidad con que algunos “diseñadores” se apropian del trabajo de otros sin los permisos necesarios y ni siquiera dar las gracias.

Me pregunto ¿pasaría lo mismo en México si algún sitio gubernamental o empresa se robara un diseño, foto o texto aún de manera tan descarada? Díganme cínico pero yo creo que no. Y eso me entristece.

Roberto Baca

Escribo cosas de vez en cuando