Kindle en las escuelas

Amazon anunció hoy que facilitará la administración de sus Kindles para distribuirlos en las escuelas o lugares de trabajo. Esto permitiría darles Kindles y organizarlos por grupos, clases, etc. y que cada uno de ellos tenga acceso a solo cierto material como libros de texto, por ejemplo los alumnos de tercer grado solo tendrían acceso a los libros de tercero. También se puede bloquear la opción de comprar y acceder a internet.

Desde que salió el Kindle original se me ha ocurrido que uno de los mejores usos que se lo podría dar es darle uno de estos a cada estudiante cuando empieza la primaria. De esa manera podría tener todos sus libros en un solo aparato de medio kilo de peso en vez de cargar una mochila de 32 kg, además de la colección de piedras para la clase de ciencias naturales.

Niños en una escuela

En vez de estar posando para un fotógrafo estos niños podrían estar leyendo un libro. Foto de nakú

Imagínense ustedes, los libros de texto gratuito llegarían el primer día de clases como nuevos, porque esencialmente siempre serían nuevos, y no todos rayados, rotos o sin páginas como a veces le llegan a muchos niños en las escuelas más remotas. Y el gobierno se ahorraría el gasto de tener que imprimirlos, almacenarlos y distribuirlos. Si hay que hacer una corrección de último momento, se hace y se distribuye en tiempo real.

Igualmente los niños pueden tener acceso a internet usando la red inalámbrica de la escuela. Los maestros les enseñarían como llevar a cabo una búsqueda en Google, discriminar fuentes de información, recopilar, interpretar y comunicar sus hallazgos.

Además de internet las escuelas podrían tener una biblioteca digital con libros que pueden descargar y leer en casa o donde quiera que anden.

Las ventajas de un dispositivo como el Kindle sobre otros son bastantes: consume muy poca electricidad y la batería dura varios días, esto es importante en lugares con acceso limitado a la electricidad; se puede leer en cualquier condición de luz; es muy ligero y tiene capacidad para almacenar miles de libros; además es relativamente barato.

Una tableta electrónica tiene varias de estas ventajas, pero pierde puntos por ser más frágil, pesar más, necesita más energía y no se puede leer bajo luz directa del Sol.

El costo en el mercado del Kindle más básico es US$70. Darle uno a los casi 20 millones de estudiantes en México le costaría al estado casi mil quinientos millones de dólares. Es mucho, pero comparado con el presupuesto educativo de 53 mil millones de dólares, tampoco es imposible de pagar. Y este gasto solo sería el primer año, posteriormente solo habría que darle uno a los alumnos de nuevo ingreso y reemplazar los que se hayan perdido.

Es importante esta última parte, si no se reemplazan los que se pierdan por hurto, descuido o accidente, se formará un mercado negro. En cambio si se distribuyen y reemplazan gratuitamente se acaba el incentivo de robárselos o lucrar con ellos.

Indudablemente habrá que equipar a muchas escuelas con acceso a internet, redes inalámbricas y electricidad; cosa que aún hace falta, pero es algo que ya se viene haciendo.

Para que esto funcione a largo plazo, debe usarse tecnología abierta lo más posible. Aunque el Kindle pertenece a una empresa privada, puede leer libros electrónicos en formatos abiertos (no todos) y los libros se pueden distribuir sin restricción de copias. Y, por supuesto, se puede usar cualquier lector electrónico, no necesariamente el Kindle, aunque éste tiene algunas ventajas técnicas.

A Amazon le puede convenir también, ya que estarían ganando millones de consumidores potenciales acostumbrados a usar su dispositivo. Aunque el acceso a libros escolares sería gratuito, cuando los niños tengan edad podrán entrar a la tienda de Amazon y descubrir todo lo demás que pueden comprar, lo cual es el verdadero negocio de Amazon. Y, por supuesto, los alumnos que tengan mejor posición económica pueden comprar dispositivos más poderosos que el modelo básico.

Puede parecer un gasto excesivo, pero es una inversión a largo plazo en la educación y yo creo que no hay herramienta más poderosa para la educación estos días que un lector electrónico y acceso generalizado a internet. En Argentina el gobierno distribuye netbooks gratuitas que son más caras, México tiene una población más grande por lo que esto podría resultar demasiado oneroso, pero un lector electrónico sería más que adecuado para lograr un impacto educativo enorme.

Dudo que se llegue a hacer, en parte porque habría que capacitar a miles de maestros y cambiar la cultura de la educación y en parte por los contubernios con empresas editoriales, pero soñar no cuesta nada.

  • Juan Andres Morales Velasco

    Al leer este artículo tuyo parece que leíste mi mente, exactamente bajo los mismos términos lo veo yo que trabajo en el sector educativo, se que lo conseguiré al menos en la escuela en la que trabajo y el día que lo consiga te invitaré a verlo hecho realidad.

    • ¡Sería excelente! Espero que así sea más temprano que tarde.