Los panchotwitteros

04-02-2010

El último escándalo en cimbrar la tuitosfera mexicana (bueno, penúltimo) es el del diputado que quiere introducir legislación para evitar que twitter se convierta en un nido de criminales, refugio del bajo mundo y sórdido espacio donde se lleven a cabo negocios bajo el agua, tratos en lo oscurito o maquiavélicos planes criminales.

Obviamente los siempre bien enterados e informados twitteros pusieron el grito en el cielo y formaron su turba enardecida, con twitts y blog posts en vez de trinches y antorchas, pero enardecida al fin y al cabo.

Mucha gente ha inmediatamente gritado “¡qué no haya censura en twitter!” lo cual es completamente estúpido porque regulación no equivale a censura, pero lo estúpido no quita lo gritón.

Una mala legislación puede ser tremendamente dañina para el desarrollo de las redes sociales y el ejercicio de la libertad de expresión en México; eso es cierto. Pero también es cierto que la falta de legislación puede tener el mismo efecto.

Nadie que haya tenido una conexión de internet por más de seis meses ignora que el mismo medio que se usa para aprender, informar y entretener se puede usar también para insultar, acosar, engañar y violentar. Una misma herramienta puede servir para cosas buenas y malas, corresponde a una legislación inteligente facilitar y desarrollar la parte buena pero también tratar de atajar la parte mala.

No siempre se puede lograr, pero una buena legislación por lo menos deberá garantizar la libertad de expresión y debe definir concretamente lo que constituye un crimen.

En cambio una mala legislación, que hable en términos ambiguos y generalizados sobre “crear pánico”, “atentar contra la moral”, etc. se presentará a abusos y malas interpretaciones por parte de la autoridad.

Por eso la actitud de los twitteros está mal. En vez de histerismos y condenas a priori lo que hace falta es su participación ordenada, organizada e inteligente para ayudar a definir una ley que sirva a todos. Sin la opinión de ellos mismos, que son los expertos en medios sociales, ¿qué esperanzas tenemos que haya eventualmente una buena ley?

Lo mejor que pudes hacer es ponerte en contacto con tu diputado, hacerle saber tus preocupaciones, darle a conocer tus ideas y ayudar a legislar. A lo mejor, como opina Mario Cornejo, una legislación no sea necesaria, en ese caso también hazle saber esto a tu diputado.

También es cierto que para combatir a la criminalidad hay muchas otras cosas por resolver, y que hay cosas más importantes que legislar; pero no por eso se van a dejar de lado las cosas menos importantes y tampoco se puede uno esperar a que se empiece a caer la pared para tapar las grietas.

¿Qué opinas? ¿Hace falta una legislación? ¿Da igual porque de todos modos las autoridades la van a cagar? ¿Te vale madres? Deja tu opinión.

Roberto Baca

Escribo cosas de vez en cuando