Merequetengue de BarCamp

21-01-2010

Ahora en la tuiterósfera Mexican curious ha explotado el tema del registro del nombre BarCamp por una tuitera al amparo de la oscuridad.

Para los que no sepan, un BarCamp es una reunión organizada y estructurada bajo el principio de la “desconferencia”, o sea, cualquiera la puede armar, cualquiera puede participar, todo mundo la puede grabar, entrar y salir de las sesiones, etc. lo cual es todo lo contrario a una conferencia normal. Por eso se llaman “desconferencias”.

Los BarCamps ya llevan algunos años organizándose en Estados Unidos y algunos otros lugares del mundo y el nombre es libre para que cualquiera se lo aplique a su desconferencia, es tan libre que se puede descargar el logo y aplicarlo a todo el material promocional. Lo más cercano a una regulación es una serie de recomendaciones para desarrollar el evento.

A pesar que el nombre no es de nadie como todo nombre con una historia detrás tiene un valor y engloba una serie de conceptos en torno a la apertura, la participación, la comunidad y la propiedad colectiva. Por eso es que la reacción en contra de Paola Villarreal que quiere (o quiso, a lo mejor ya se le quitaron las ganas) registrar el nombre en México.

Ella no lo hizo con malas intenciones, sino, arguye, para protegerlo contra el mal uso que se le pueda dar por parte de vivales y después cederlo a una asociación civil que se creará en el futuro y cuyas reglas y miembros no sabemos.

Como todos sabemos, el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones. No percibo maldad en esta chica (que parece ser medio conocidilla en algunos circulos blogosferiles mexicanos, o sea que en vez de leerla 3 bots como a mí, la leen unos cientos de personas) pero si bastante ingenuidad.

El nombre BarCamp no necesita ser protegido, ya que cuenta con el recnocimiento y protección de la comunidad. Aunque esto no quiere decir nada legalmente si alguien quisiera apoderarse del mismo les costaría muchísimo trabajo sacarle provecho, como le pasó al tipo que registró la marca Linux.

Lo mismo pasaría si alguien tratara de hacer un BarCamp sin seguir el espíritu de apertura. La misma comunidad lo denunciaría.

Sin embargo el problema más grave es que ella no consideró ser abierta ante la comunidad en general sobre sus intenciones. Al contrario de lo que ella misma pregona en su blog, no adoptó una actitud de transparencia y apertura, sino que prefirió mantenerlo todo en la oscuridad, “consultando” con un puñado de personas, y como nadie le dio un “no” rotundo, tomó eso como aprobación. Pueden escuchar parte de la triste historia en la grabación del programa de Akirareiko, Late Night Show.

En fin. Estoy seguro que la situación se desactivará por sí misma. Si ella lleva a fin el registro del nombre lo que le sugiero es que inmediatamente ceda la propiedad y todo lo demás al dominio público.

Roberto Baca

Escribo cosas de vez en cuando