Pelearán a dos de tres caídas: Diseñadores Gráficos contra Expertos en Usabilidad

29-10-2009

En la historia del universo hay muchas peleas eternas entre enemigos acérrimos: luz vs oscuridad, bien vs el mal, Coca-Cola vs Pepsi, Amiga vs Atari ST, Mac vs PC, etc. Hoy mismo Cybergus me recordó con un twitt de una más: Diseñadores Gráficos vs Expertos en Usabilidad.

Verán ustedes, en el principio de los tiempos, como por 1997 inició una pelea sobre el objetivo de la incipiente World Wide Web. De un lado estaban aquellos que abogaban por una red gráfica de cosas bonitas, brillantes y llamativas, que atrajeran la atención y causaran deleite y placer en los visitantes. Sus herramientas favoritas eran Flash, los tatuajes y pastas baratas para alucinar.

Por el otro lado estaban aquellos que insistían que los sitios deberían ser rápidos, utilizables, navegables y su objetivo debería ser permitir al visitante llegar y ¡zaz, pum, bam! hacer lo que tuvieran que hacer y seguir con sus actividades diarias sin volver a pensar más en el sitio. Sus herramientas favoritas eran cuadernos de notas, una calculadora y un cuarto para entrevistas.

Representando al lado de la lógica y la usabilidad estaba Jakob Nielsen, gurú de la accesibilidad y autor de varios libros populares sobre el tema. Del lado de la web como objeto de arte y pasiones desatadas estaba una agencia llamada Kioken Design que ya se murió aunque sus miembros más vocales andan todavía regados por ahí, en especial Joshua Davis que por alguna razón se convirtió en parte muy visible de la agencia.

Aunque en un principio parecería que ganaron los del lado de la medición y la usabilidad ante todo, en realidad no es así. En aquellos tiempos, por allá del año 2000, no existía lo que hoy conocemos como banda ancha, por lo que los sitios altamente gráficos eran muy difíciles de cargar. Tampoco habían surgido las tecnologías que grupos como el WCAG y el WaSP nos han dado (Bueno, ambos existían, pero no habían cobrado ninguna fuerza todavía). Encima de eso los navegadores estaban enfrascados a una lucha a muerte por establecerse como los únicos medios de acceso a internet.

Desde entonces hasta ahora han surgido cambios muy importantes: Flash ha incorporado muchas mejoras orientadas a la accesibilidad y usabilidad; los navegadores siguen (o tratan de seguir) los estándares acordados por el grupo WHATWG; los lenguajes en el servidor como php y .net han madurado y se han vuelto sumamente sofisticados; tecnologías como RSS, JSON, Ajax y el surgimiento de lo que se ha dado en llamar Web 2.0 o Web Social ha hecho el intercambio de información más importante que nunca; y el ancho de banda del navegador promedio se ha multiplicado muchísimas veces al mismo tiempo que la web se ha liberado de la computadora de escritorio. Todavía más importante es el hecho que ahora se comprende mucho mejor al medio y hay mucha gente ahora que no pasó por otros tipos de desarrollo de software o de diseño gráfico sino que se ha formado únicamente en web.

Lo que todo esto quiere decir es que ya no es más necesario una separación entre la forma y la función de un sitio web. Usando tecnologías modernas es perfectamente posible tener un sitio que se vea y se sienta bien que al mismo tiempo pueda usarse fácilmente, responda rápido a las demandas del usuario y pueda ser usado por personas con incapacidades físicas e indexado por Google. Construyendo un sitio correctamente es posible servir la información del mismo a un navegador común y corriente, una interfaz en Flash, un iPhone, una aplicación hecha en Silverlight o a un widget en Facebook.

La capa de presentación ha quedado completamente separada de la del contenido, por lo que se puede pensar en satisfacer la funcionalidad y la forma del sitio sin sacrificios. Ahora hay gente especializada en comprender y fusionar ambos conceptos para construir una experiencia usable y accesible para los visitantes.

De hecho la pelea nunca fue tal. Si en ese entonces se hubieran comprendido mejor las limitaciones de la web como medio tanto diseñadores como desarrolladores hubieran sido capaces de crear sitios más utilizables y estéticos. Esa dicotomía hoy es aún más falsa, sobre todo cuando la funcionalidad de la web se ha ensanchado y explorado más a fondo. Lo más irónico es que sigue la misma pelea de siempre. Todavía hay gente discutiendo si se debe dar prioridad a la usabilidad o al diseño cuando es posible y necesario hacer ambas cosas.

Roberto Baca

Escribo cosas de vez en cuando