Vacunas peligrosas, riesgos calculados

El día de hoy me llegó vía Twitter uno de los encabezados más amarillistas que he visto en torno a la gripe porcina H1N1 y su vacuna: Canadá frena vacunas contra influenza

El titular nos quiere dar a entender que el gobierno canadiense ha detenido la distribución de las vacunas contra la influenza, cuando la realidad es que no es cierto. El artículo mismo después explica que ha sido un solo lote que ha causado reacciones alérgicas en 6 (seis) personas, o 1 de cada 20,000 que ha recibido la vacuna (0.005%) cuando lo normal es de 1 en 100,000 (0.001%).

Debemos recordar que la vacuna se está distribuyendo a millones de personas. Con esos números es normal que veamos grandes cantidades de personas que tienen una reacción adversa. Por ejemplo, si los 33 millones de canadienses se vacunan veremos que habrá más de 30 mil personas que presentarán reacciones graves a la misma. Entre los mexicanos ese número será de más o menos 100,000 personas (si todo mundo se vacuna).

¿Son muchísimas personas? Sin duda ¿Es un riesgo inaceptable causado por la celeridad con la que se metió la vacuna al mercado? No.

La enfermedad ha causado pocas muertes, pero tampoco ha infectado a tantas personas. En México, según cifras oficiales, el virus ha infectado a algo más de 64,000 personas, causando la muerte a 573. Esto es una tasa de mortandad del 0.009%. Ni siquiera estamos hablando de síntomas graves o efectos secundarios (como desencadenar diabetes), sino de la muerte. El número de afectados graves es muchísimo mayor.

Claro, para hacer la comparación un poco más ajustada a lo real tenemos que ver los números de Canadá para comparar igual con igual. En este país la enfermedad se ha detectado en 25828 personas, causando la muerte a 142, o sea 0.0055%. Más o menos la mitad que en México pero aún así ha causado la muerte a la misma tasa de personas que ha presentado síntomas graves contra la vacuna de este lote y más de cinco veces más de lo que debería ser normal. Y conste que estamos hablando de muerte por la enfermedad y reacciones graves en el caso de la vacuna.

En comparación el riesgo de la vacuna es mucho menor y hasta el momento se ha comportado dentro de parámetros aceptables. Es cierto que el desarrollo de la vacuna se aceleró, pero después de todo la vacuna no es sustancialmente diferente a la de la gripe normal que se produce y cambia cada año. Lo complicado fue encontrar como hacer para que nuestro cuerpo aprendiera a reconocer al H1N1, pero la base en sí de la vacuna no cambió.

Aún así, como todo en la vida, hay riesgos conocidos y desconocidos. Si de algo sirven estos reportes es para demostrar que la vacuna está dentro de los riesgos aceptables y calculados previamente y que su uso está siendo monitorizado efectivamente. Creo que los periodistas deberían pensar más en lo que hacen.

  • Hola Roberto.
    Entiendo tu punto perfectamente y sí, la proporción de personas que podrían presentar reacciones adversas, aún considerando el estandard de 1/100000 es realmente poca, estoy de acuerdo.

    Creo que símplemente partimos de bases diferentes. En lo persnal cuestiono el uso indiscriminado de las vacunas per se, y créeme, no me vayas a tomar como un hippie o algo así; le doy el valor a los avances médicos y estoy seguro que las vacunas salvan vidas. Pero en un tema como este, el del virus AH1N1, prefiero no confiar totalmente en cómo se están manejando las cosas, de la misma forma, prefiero no descalificar totalmente.

    Sin duda ha habido esfuerzos médicos aplaudibles en los últimos meses para lograr crear esa vacuna, lamentablemente, de la misma forma hay intereses económicos, información opaca y creo que esta nota, más allá de lo amarillista que fue presentada (que sí, estoy de acuerdo que el titular lo era), tiene valor porque expone cómo en algunos casos puede no cumplirse con los estándares de seguridad que según entiendo deben cubrir este tipo de medicamentos.

    Sólamente es eso, en lo personal miro con recelo la creación, comercialización y distribución de la vacuna y prefiero guardar mi distancia. Pero sí, afirmar que no sirve o que es un peligo (o símplemente insnuarlo) es irresponsable.

    ¡Saludos y felicidades por el post!

  • Gracias por tu comentario, Ulises.

    Aunque no lo creas yo también estoy en contra del uso indiscriminado de vacunas. No soy de los que se vacunan todos los años contra gripa, de hecho nunca me he aplicado esa vacuna. Después de todo no hace falta que todo mundo se vacune para cortar una epidemia, del mismo modo que no talas todo el bosque para evitar un incendio sino eliges puntos estratégicos donde se hará el mayor bien con el menor esfuerzo (o vacunas).

    Es cierto que hace falta mucha información, pero lo que más me molesta es cuando la poca que hay se usa para sembrar duda y confusión. Lo que sí es gobiernos deben hacer más para transparentar las operaciones de los laboratorios médicos, no sólo para esta vacuna, sino el desarrollo médico en general.

    Y tal vez sí se hayan relajado un poco los estándares de seguridad en este caso. No creo que sea éste el caso, pero es posible ya que el riesgo de una pandemia grave sopesa por mucho el riesgo de una vacuna algo más peligrosa de lo normal. Aún así tendríamos derecho a saberlo y que se nos explique. Como digo, a juzgar por los números de afectados contra vacunados no creo que sea el caso, pero estoy de acuerdo contigo que no hay que quitarle la vista.