Actualizando los gráficos

Hasta este fin de semana estaba usando una tarjeta de video GeForce 9600. No es una mala tarjeta, pero ya se le están notando los años cuando quiere mostrar hermosos paisajes en Age of Conan o Dragon Age, algunas partes de Metro 2033 le cuestan trabajo y desde el principio Flight Simulator X como que no iba muy bien. Aunque ése nunca va bien hasta varias generaciones de computadoras después.

Así que finalmente me decidí a gastar una buena lana en comprar una Radeon HD 5870. Rara vez compro alguna cosa tan cerca de lo más avanzado en el momento, pero me va a durar bastante tiempo más de lo que duró la 9600, así que lo considero buena inversión.

Lo primero que tuve que hacer fue aumentar la capacidad de la fuente de poder, o sea, comprar una nueva. Me decidí por una Thermal Take de 750 W, tiene todo el cablerío necesario para la nueva tarjeta y es muy aguantadora.

El interior de la computadora con la 9600

La computadora destripada, todavía con la tarjeta antigua adentro.

Una de las cosas preocupantes es que la 5870 es bastante más grande que la 9600 y como pueden ver en las fotos el espacio dentro del gabinete es un poco apretado.

Las dos tarjetas lado a lado

La 5870 es bastante más grande que la 9600. No sólo es más larga, sino que ocupa dos ranuras de expansión a lo ancho.

Para buena suerte mía, la manera en que había dispuesto antes los discos duros permiten meter la tarjeta entre dos de ellos. Si hubiera dejado menos espacio tendría también que mover los discos duros para que no estorbaran a la tarjeta.

El único problema que tuve al meterla fue con algunos de los cables. Tuve que desconectar, moverlos, meter la tarjeta y luego volverlos a conectar. Cosa nada fácil dentro del espacio tan reducido, y tomando en cuenta que la tarjeta misma lleva otras dos conexiones adicionales a todo lo que tiene que ir conectado a los discos y la tarjeta madre.

La 5870 dentro de la computadora

La 5870 ya en su lugar. Apenas cupo, si los discos hubieran estado juntos no hubiera cabido.

Quedó después de algunos pujidos e improperios. Encendí la computadora, no salió humo, los dos monitores recibieron la señal (ya para esto había desinstalado los controladores anteriores) y ¡zaz! ¡qué uno de mis discos no está más!

Obviamente la primera cosa que hace uno es volver a apagar todo y revisar que los discos estén conectados. Por supuesto uno se había quedado desconectado, así que le volví a meter el cable, encender otra vez y ¡listo! Esta vez todo funcionando.

Media hora después, cuando los controladores se terminaron de instalar me puse a probar juegos y a mover ajustes de gráficos. En Call of Duty 4 tengo ahora más de 90 cuadros por segundo en todos los mapas, sin importar cuanta gente esté metida. En Flight Sim X (uno de los programas más demandantes de potencia gráfica) todas las etapas de vuelo resultan bastante fluidas y a mucha mayor calidad gráfica, mucho más realista. Aunque me falta todavía aterrizar en un aeropuerto congestionado, eso siempre exige muchísimo de la computadora.

Todavía no termino de ver todos los juegos, pero en muchos sí hay una mejora apreciable, tanto en la velocidad como en la calidad de los gráficos.

La tarjeta 9600 fuera de la computadora

La 9600 se prepara para su nueva vida, menos hostil.

¡Muchas gracias, 9600! Fuiste fuente de mucho gozo estos últimos dos años, pero es hora de avanzar. Por lo pronto, ¡a servir en la PC de la sala! (¿A poco creían que nada más tengo una?)

Planeando actualizaciones: Windows 7

Actualmente mi sistema utiliza Windows Vista SP2 como sistema operativo. Vista tuvo muy mala publicidad cuando apareció porque era muy inestable y lento, tenía pocos controladores y varios programas eran incompatibles,

Unos meses y varios parches después Vista se volvió un sistema operativo bastante robusto, relativamente seguro y tanto los fabricantes de hardware y desarrolladores de soft tienen aplicaciones y controladores compatibles con Vista, incluso con la versión de 64 bits que es la que tengo.

Windows 7 promete ser mucho más estable desde el inicio, tener compatibilidad total (o casi) con Windows XP mediante virtualización y ser más rápido sobre todo en computadoras con menos potencia. Además, claro, de las mejoras visuales, herramientas de administración y alguna que otra monería.

¿Voy a actualizar mi Vista a Windows 7? No. Por lo menos no inmediatamente. Mi nueva computadora ejecuta Vista con muy buen desempeño y estabilidad. No tengo queja. Bueno, tal vez copiar archivos de un dispositivo de red a otro todavía es algo lento pero casi nunca hago eso.

Seguramente acutalizaré eventualmente, pero por el momento puedo esperar un año o algo así. Tal vez si hago una actualización de CPU o tarjeta madre y pueda conseguir la versión OEM por US$80 o $100 lo haga. Pero mientras tanto no.

¿Y tú? ¿Piensas actualizar a Windows 7 de inmediato o esperar un poco?

5 consejos para ganar más dinero este año

Si trabajas por tu cuenta es bastante difícil que vayas con el jefe para pedirle un aumento. Para empezar, porque tú eres tu propio jefe, y aunque te caigas muy bien a lo mejor no hay con que pagarte el aumento. Sin embargo hay cosas que puedes poner en práctica para obtener mejores ingresos y no sólo tener que apretarte el cinturón.

En WebWorkerDaily pusieron un artículo sobre esto hace poco, en el cual me estoy basando, pero sin seguirlo totalmente. Dime lo que opinas de los siguientes consejos:

Obtén nuevas habilidades y conocimientos, es decir, aprende algo nuevo que le dé más valor a tu trabajo: nuevos lenguajes de programación, una certificación, un proyecto grande. Por supuesto es importante actualizar el portafolios, curriculum y sitio web para que nuestros clientes potenciales se enteren de lo que hicimos. Esto reflejará mayor experiencia de tu parte y les inspirará más confianza para darte más trabajo y pagártelo mejor.

Muchas veces tendemos a trabajar para cualquiera, y a lo mejor es bueno cuando se empieza, pero llega un momento que si queremos ganar más simplemente debemos conseguir clientes que nos puedan pagar mejor. El segundo consejo es calificar a nuestros clientes, establecer un cierto perfil de cliente con el que queremos trabajar, los tipos de proyectos que deseamos hacer y el tipo de nombres con quien nos queremos asociar. Esto ayuda no sólo a conseguir trabajos mejor pagados, sino también en el futuro a crear un mejor renombre.

Ya una vez que tenemos nuestro trabajo principal, el que resuelve la necesidad inmediata del cliente podemos también pensar ¿qué mas le podemos vender? Tal vez está en tus posibilidades ofrecerles un servicio adicional o complementario, ya sea que lo hagas tú mismo o en asociación con alguien. Claro, mediante módico pago.

Si quieres cobrar caro debes verte caro. O lo que es lo mismo, asegúrate que tu sitio web, papelería, tarjetas y presentación personal tengan una apariencia profesional y bien pulida. Aunque llegando a tu casa te quites los zapatos y hagas tu trabajo en piyama y sin bañar, la manera en como te vea al cliente al momento de presentarte como una persona que le puede resolver los problemas es importantísimo. Obviamente tampoco hay que exagerar y todo debe ir de acuerdo a tu industria y tu mercado, pero siempre demostrando seriedad y profesionalismo.

Demuestra a tus clientes lo que has hecho en forma concreta creando casos de estudio. Un caso de estudio bien desarrollado, mostrando el perfil de los clientes para los que has trabajado, la problemática que tenían y como la resolviste crea una gran impresión en los clientes y te separan claramente del resto de los competidores. Además les da un ejemplo claro y concreto de tus habilidades y manera de trabajar.

Consejo extra:
Otra manera de demostrar a tus clientes potenciales que eres la solución a sus problemas es manteniéndote actualizado en la industria de tus clientes, sus tendencias y actividades de sus competidores o similares. También familiarízate con la gente influyente en ese sector o mercado y trata de seguir sus ideas o buscar donde aprender más sobre ellos. Esto le dice a tus clientes que no eres un recién llegado y que además conoces bien el terreno y sabes de lo que hablas.