App Inventor: La democratización del desarrollo móvil

Hasta ahora el proceso de crear una aplicación móvil ha sido más o menos reserva de unos cuantos magos que conocen las palabras mágicas para comulgar con los arcanos. Si lo que ha presentago Google esta mañana se vuelve realidad, el desarrollo de aplicaciones móviles podría quedar al alcance de cualquiera.

(En el audio hago mención a Amiga Basic, aunque Amiga Basic sí existió a lo que realmente me refiero es a Amiga Vision)

La posibilidad de que cualquier persona pueda crear una aplicación móvil y hacerla disponible a todo el mundo es algo muy emocionante. Cualquier persona con una necesidad específica podrá desarrollar un pequeño programa para resolverla, estudiantes podrán crear aplicaciones para presentar una tarea, el pequeño empresario podrá tener algo básico para ayudarle a llevar su negocio, etc.

Claro, muchas de estas aplicaciones serán inútiles para la enorme mayoría de nosotros, o serán una basura. Pero no hay que perder de vista que la gran explosión de computadoras personales ocurrió cuando las herramientas se hicieron accesibles al punto de poder resolverle problemas a la persona común y corriente: Basic, VisiCalc, HyperCard, Word, Excel, marcan hitos en la historia de la computación y su penetración en el ámbito de la computación personal.

Por supuesto el nuevo Google App Inventor no le va a quitar trabajo al desarrollador, una aplicación creada con este sistema no va a poder compararse con una aplicación desarrollada por un equipo profesional que puede dedicar la inversión en tiempo y dinero. Del mismo modo que una página hecha en Frontpage está bien para un álbum familiar o para presentar el diploma de Juanito que por fin se graduó de la secundaria a la edad de 17 años, pero no para sitio de una empresa, o para e-commerce o cualquier sitio que necesite de estabilidad y accesibilida, igualmente pasará con las aplicaciones de App Inventor: serán suficientemente buenas para resolver problemas básicos, pero para cosas más ambiciosas vas a seguir necesitando un desarrollador.

Aún asi, el poder de la computación de mano está ahora en manos de la gente que tiene el aparato en sus manos. Aunque suene a albur.