Respuesta a las nenas quejumbrosas

Esto lo escribí como respuesta a las nenitas quejicas que sienten como que les meten las manos en los calzoncitos cuando leyeron las nuevas condiciones de uso de Facebook:

Señores, con todo respeto, pero parecen nuevos. Veo que a muchos todavía les cuesta mucho trabajo aceptar la nueva realidad de colaboración y creación de contenido de la red, en la que las fronteras de lo que es mío o tuyo o lo que se puede hacer o no con ese contenido se desvanecen.

Por ejemplo, por el sólo hecho de hacer este comentario el señor Eduardo Arcos puede reclamar que tiene derecho a hacer lo que quiera con él, desde borrarlo hasta retransmitirlo vía feeds, correo electrónico, etc. Es más, él mismo tiene un botón que dice Share en este mismo post, mediante el cual él mismo o algún otro usuario puede poner este mismo post y el comentario en algún sitio de red social como Facebook o retransmitirlo por otro medio. Y eso le daría a esas redes sociales y servicios licencia para retransmitir el post y este comentario que ahora forma parte del mismo.

Es decir, mis palabras ya no son, técnicamente, mías, sino que ahora pertenecen a la comunidad (aunque desde el aspecto de la ley sigan perteneciéndome). El señor Arcos se beneficiará (muy poco) por el contenido que le genero. Facebook se beneficiará (muy poco) por el contenido que le generamos. Yo me beneficiaré (poquísimo) por la difusión que se le dará a mis palabras. ¡Bienvenidos a Internet!

Sí, tal vez esto me conviera en una ranfla a la que no le importa que mi tesorito pase de mano en mano y esté en boca de todos (por cierto, no lo he puesto explícitamente, pero todo lo que encuentren en este sitio que sea creación mía lo pueden usar para cualquier cosa, incluyendo fines comerciales) y no es que me valga madre, es que es la nueva realidad en las comunicaciones y en la propiedad intelectual. En la nueva realidad de la comunicación, lo que yo publico es público aunque no me parezca.

Miren ustedes, el verdadero valor no está en las cosas que se hacen, o en las palabras que se dicen, o en la música que se toca. El verdadero valor está, y siempre ha estado, en saber hacer las cosas, en saber decir las cosas y en saber tocar la música. Si ustedes lo que venden es el “saber” y no la “cosa”, nunca se morirán de hambre ni temerán al robo porque será imposibles robarles.

Copyright y derechos de autor en internet

Si creaste contenido para internet que quieres proteger y no sabes que derechos tienes o que hacer para defenderlos en caso de robo dale una leída a este artículo para que tengas una idea rápida. De Robertobaca.Net

Hace más de cincuenta años se celebró en Ginebra, Suiza una convención sobre la protección de derechos de autor y un par de décadas después se ampliaron estos derechos. A esta convención se ha unido casi un centenar de países que han acordado una definición sobre los derechos de autor y su protección.

Entre los acuerdos que se adoptaron en la convención está todas las obras se consideran propiedad de su autor y protegidas desde el momento en que quedan plasmadas en un medio físico o electrónico. Es decir, desde el momento de su creación. No es necesario registro ni nada así, sino simplemente crear algo para ser considerado un autor y tener derecho a la explotación de esa obra, ya sea directamente o por medio de la autorización a terceros.

Generalmente se pone la leyenda Copyright o el símbolo © para dar a conocer que la obra está protegida y que tú eres el autor, pero no es estrictamente necesario. También puedes registrar tu obra ante el registro de propiedad intelectual o de derechos de autor de tu país. Esto con el fin de que quede una constancia pública ante la autoridad de que tú eres efectivamente el autor. Si alguien más llegara a robar tu obra tendrías una manera fácil de comprobar la autoría.

Sin embargo, hay mucha gente a la que el actual esquema de copyright le parece limitado ya que no estimula la creación de obras basadas, no copiadas, en obras de otros autores, haciéndolas diferentes, mezclándola, tomándolas de inspiración, etc.

Para eso se crearon los esquemas copyleft, que le da a los autores más flexibilidad para decidir que se puede hacer con sus creaciones: usarlas libremente, hacer obras derivadas, etc. Uno de los esquemas de este tipo más exitosos es el Creative Commons al que le puedes echar una mirada y ver si te conviene más que el copyright tradicional.

Sitios Relacionados

  • marcas.com.mx Una introducción a los derechos de autor. Aunque está enfocado a México el sistema mexicano sigue la convención de Ginebra, así que lo básico aplica para los demás países signatarios.
  • Creative Commons en México es el organismo que se encarga de difundir y apoyar el esquema de Creative Commons en México. De aquí puedes acceder también a la información de otros países.