Como comprar un buena cámara y tomar mejores fotos

El secreto para elegir una buena cámara es primero saber para que la queremos y que tipos de fotos queremos tomar. Después es ver que cámaras cumplen con las características que buscamos. Algunos números que nos ponen muy grandes en la caja de la cámara realmente no son importante a la hora de tomar una foto.

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Para conseguir una buena foto hay algunos consejos y cosas a tener en cuenta antes de disparar, pensar en lo que estás viendo y como quieres que se vea reflejado en la cámara. Pero lo más importante es la práctica, tomar muchas fotos y hacer muchos experimentos. Afortunadamente eso es muy fácil de hacer con las cámaras digitales actuales que no hay que esperar a revelar el rollo.

Como elegir una buena cámara fotográfica

Ya están aquí las posadas, la Navidad y el Año Nuevo con sus reuniones, regalos, piñatas, amigos borrachos tirados en el pavimento, etc. y para esas ocasiones es indispensable tener una cámara a la mano.

Celular vs cámara

Mucha gente tiene celulares hoy en día con una cámara relativamente buena ¿para qué queremos una cámara separada entonces? En muchos casos el celular puede ser suficiente, pero incluso las cámaras más baratas cuentan con sensores más grandes y mejores lentes, lo que permiten tomar fotos de mejor calidad en situaciones donde una cámara de celular no sería capaz de tomar una buena foto. Esto puede ser importante sobre todo si piensas imprimir o ampliar las fotos.

Las cámaras de los mejores celulares pueden tomar buenas fotos, pero estamos hablando de aparatos muy caros. Si solo quieres una cámara y tienes un celular de medio cachete, en vez de gastar un dineral en un teléfono caro puede ser más conveniente gastar en una buena cámara que cueste una fracción.

Camara_iPhone5S

La cámara del iPhone 5S es excelente, pero si se trata solo de tomar fotos una buena cámara compacta puede obtener resultados iguales o mejores por un precio menor. Foto de Simon Yeo.

Zoom óptico vs digital

De las cosas que se imprimen más grandes en la caja o en la publicidad de una cámara es lo del zoom, o sea que tanto te puedes acercar a la imagen. Lo escriben en x, o sea que tantas veces se hace más grande, pero esto siempre partiendo del acercamiento mínimo de la cámara, que puede que sea un alejamiento. Por ejemplo, una cámara dice tener zoom de 4x, pero si su lente está hecho para que las cosas que están a 2 metros de distancia normalmente se vean como si estuvieran a 4 metros, entonces con el 4x las cosas que están a 2 metros se verán como si estuvieran a 1 metro. Es decir, ese número no tiene nada que ver con lo que verás en los resultados reales. Pero nada que ver, la verdad es que un número bien inútil.

Otro numero que se pone bien grandote es el zoom digital, que es un zoom “virtual” y no es otra cosa más que la cámara agrandando la imagen pero sin añadir ningún detalle. Las cosas agrandadas con el zoom digital se ven borrosas y planas. Nunca lo uses. Y como nunca lo vas a usar, pues no importa que tan grande sea este número.

O sea, cuando se trata de zoom, no le hagas mucho caso a lo que dice la caja, pero cuando estés haciendo comparaciones fíjate en lo que dice el zoom óptico e ignora el digital. Y busca información que diga “equivalente a 35mm” (por lo general está en las letras pequeñas, si viene). Mientras mayor sea este número más grande será el verdadero zoom máximo.

Megapixeles

Otro número al que no hay que hacerle mucho caso. A menos que imprimas en grandes formatos o necesites mucho detalle en las fotos para poder recortar áreas pequeñas y que se vean bien. Una cámara con un sensor de 20 megapixeles no necesariamente tomará mejores fotos que una con 5 megapixeles.

Tamaño y peso

Ahora pasemos a las cosas en las que hay que empezar a fijarse. Tal vez la primera sea el tamaño. A uno no le gusta mucho andar llevando cosas pesadas por ahí, sobre todo si es nada más por si acaso llegamos a tomar alguna foto. Una cámara compacta se puede cargar fácilmente y pesa muy poco, por lo que la podemos llevar a todas partes sin tener que pensarlo.

Por otro lado las cámaras grandes y pesadas tienen mejores lentes y sensores de mayor tamaño que los hacen recoger más luz y obtener fotos de mejor calidad. Esto es muy importante si quieres tomar fotos semiprofesionales o en condiciones de luz pobre. También si quieres tener lentes intercambiables y filtros para diferentes tipos de foto.

Flexibilidad vs complejidad

Casi todas las cámaras tienen un modo automático en el que nada más apuntas y disparas. La computadora de la cámara analizará la imagen y elegirá los mejores parámetros para la foto, o sea apertura, velocidad, enfoque, etc. De lo único que debes preocuparte es de la composición y no cortarle la cabeza a la gente.

Muchas, la mayoría, tienen además modos preprogramados para situaciones como fotos de noche, panorámicas, en movimiento, retratos y otros. La cámara tomará en cuenta esto y ajustará sus parámetros según el modo que hayas elegido. Por ejemplo, si es un retrato buscará usar la menor apertura posible, si es una foto con movimiento usará mayor velocidad para congelar la imagen, y así. Tienen mayor flexibilidad pero tienes que pensar en que modo de imagen utilizar para obtener el mejor resultado.

Pero ¿qué pasa si quieres hacer fotos que no caigan dentro de las situaciones preprogramadas? Si de pronto te encuentras con una cascada y no quieres congelar la imagen para que salga un velo de agua, entonces tendrás que manipular la apertura y velocidad de una manera que a la cámara puede no parecerle una buena idea.

Para eso está el modo manual que te da control sobre apertura, velocidad, enfoque y los demás parámetros de la cámara para obtener la foto que quieres. Esto quiere decir que tienes la máxima flexibilidad, pero debes conocer que es lo significa cada una de esas cosas. Por lo general está disponible de las cámaras semiprofesionales para arriba.

Not bad for not using a tripod!

Esta foto nocturna necesitó una apertura grande, exposición larga y muy buen pulso.

Si únicamente quieres una cámara que puedas apuntar y disparar sin tener que ponerte a pensar en como debes tomar la foto, entonces te conviene una totalmente automática. Posiblemente quieras que incluya algunos modos básicos como retratos y foto nocturna.

Pero si quieres ir más allá con tu fotografía o aprender un poco más sobre como tomar fotos, elige una con un modo manual.

Lentes intercambiables

Una de las más grandes diferencias entre una cámara compacta y una profesional es que a las profesionales le puedes cambiar los lentes, o sea puedes poner un lente grandotote para acercar mucho la imagen, o un lente macro para tomar fotos de objetos muy cercanos, un lente para condiciones pobres de luz o para retratos.

Las desventajas son, claro, tener que cargar con lentes adicionales que además se pueden caer y perder. El aro donde se colocan es un punto débil de la cámara y les puede entrar polvo. Además saber que lente usar y en que condiciones requiere algo más de esfuerzo y práctica.

Si no está dentro de tus ambiciones elige una cámara con un buen lente fijo. Te ahorrará complejidad y costo. Incluso si quieres aprender fotografía y estás empezando, una cámara con un lente fijo te ayudará a aprender sobre composición y a pensar en el tipo de imagen que quieres tomar en vez de clavarte en cosas técnicas. Y ya cuando domines la composición y entiendas como la cámara captura la luz, entonces puedes aprender sobre lentes y filtros.

SamsungNX

La línea NX de Samsung son cámaras que combinan un tamaño compacto con sencillez y la flexibilidad de lentes intercambiables. Foto de Nik Morris.

Tarjetas de memoria

Estos días es difícil encontrar una cámara sin ranuras para tarjetas de memoria. Si encuentras alguna que solo use memoria interna, no la compres. Las tarjetas de memoria te permitirán mucha mayor flexibilidad y espacio para guardar tus fotos.

A veces las cámaras vienen con una tarjetita que te sirve para unas cuantas fotos. Compra por lo menos otra con mayor espacio, pero no la de mayor capacidad. Si quieres mayor capacidad te recomiendo que compres varias de tamaño menor. Por ejemplo, ocho de 4GB en vez de una de 32GB.

Imagina que pasaría si pierdes tu cámara con la tarjeta de 32GB y una tonelada de fotos. En cambio, con varias tarjetas de 4GB puedes tener el resto de tus fotos a salvo y únicamente perderías la tarjeta que está en la cámara.

Por cierto, por esa misma razón, copia tus fotos a una PC o dos cada que puedas. Procura no tener una sola copia de tus fotos en ningún momento o luego vas a andar chillando.

Conclusión

Antes de comprar una cámara piensa en como la vas a usar, las características más importante para ti, y después mira las opciones dentro de tu presupuesto. No te dejes guiar por cosas técnicas como los megapixeles y el zoom, sino que se pueda adaptar al uso que quieres dar y, lo más importante, que se adapte a ti.