En el futuro los diseñadores web podrían desaparecer

Por lo menos eso dice este artículo de opinión en la revista Smashing y que ha causado reacciones entre casi todos los diseñadores de renombre. En lo personal dudo mucho que el papel del diseñador deje de tener relevancia al corto o mediano plazo.

El argumento central de la columna editorial se centra en que lo más importante de la web son los datos y el contenido; conforme estos datos se liberan para poder presentarse en cualquier dispositivo (listófono, tableta, televisión, reloj despertador, cafetera, yoyo, etc.) el diseño en cada sitio dejará de ser relevante ya que la interfaz principal será la del dispositivo donde estés viendo la información.

El problema con el artículo es que olvida dos cosas: 1) La web como la conocemos hoy, con páginas y sitios, no va a desaparecer; y 2) el fin de esa información y datos es impulsar a quien la consume a que haga algo.

El primer punto es más fácil de abordar. Estos dispositivos nuevos no vienen a reemplazar a la web, sino a hacerla más accesible, más disponible y más flexible. Si acaso el papel del diseñador (y el sufrido desarrollador esclavizado tras bambalinas sin esperar reconocimiento) será más importante, ya que necesitará la experiencia y conocimiento para hacer que la información pueda adaptarse a los diferentes dispositivos y las circunstancias en que se estén usando.

El segundo tiene que ver con lo que debería ser la finalidad de todo sitio web. La información que ponemos (por lo menos si buscamos trascender de lo meramente personal) generalmente busca un objetivo: aumentar ventas, conseguir votos, concientizar, crear presión social, etc. Este objetivo debe quedar claro en los consumidores y además les debemos dar un camino que ellos puedan seguir fácilmente para aumentar las probabilidades de que nuestra audiencia haga lo que queremos.

Más o menos lo que Ryan Carson quiso dar a entender con su tweet y el post de “Ser Profesional de UX no es un trabajo de verdad”.

Los diseñadores y desarrolladores irán cambiando la manera en que resuelven los problemas de información de un paradigma centrado en el navegador o el dispositivo a un paradigma centrado en la experiencia de usuario y lo que queremos que haga.

Es algo que ya estamos viendo pero que va a cobrar cada vez más relevancia.