Como comprar un buena cámara y tomar mejores fotos

El secreto para elegir una buena cámara es primero saber para que la queremos y que tipos de fotos queremos tomar. Después es ver que cámaras cumplen con las características que buscamos. Algunos números que nos ponen muy grandes en la caja de la cámara realmente no son importante a la hora de tomar una foto.

Play

Para conseguir una buena foto hay algunos consejos y cosas a tener en cuenta antes de disparar, pensar en lo que estás viendo y como quieres que se vea reflejado en la cámara. Pero lo más importante es la práctica, tomar muchas fotos y hacer muchos experimentos. Afortunadamente eso es muy fácil de hacer con las cámaras digitales actuales que no hay que esperar a revelar el rollo.

Como tomar mejores fotos

Aunque la única manera de realmente convertirse en mejor fotógrafo es tomando muchas fotos, hay algunos consejos y recomendaciones que te pueden ayudar. Incluso si no aspiras convertirte en un fotógrafo profesional si tienes algunas cosas en mente cuando tomes fotos en tus vacaciones o reuniones familiares saldrán mucho mejor.

Composición

La regla de tercios

Es una de las reglas más básicas de la fotografía. La mirada de la gente se siente más atraída por las cosas que están ligeramente de un lado o del otro, las imágenes que son perfectamente simétricas resultan menos interesantes.

Divide el cuadro de tu imagen en nueve partes, como una cuadrícula. De hecho muchas cámaras modernas tienen la función de superimponer una cuadrícula. Haz coincidir lo que quieres que sea el foco de tu fotografía con una de las esquinas de la cuadrícula. No tiene que ser exacto. Mira como hacen las tomas en las películas y la televisión, siguen la misma regla de tercios.

Si estás tomando un retrato la vista se dirigirá primero a los ojos de la persona, así que úsalos para alinear tu imagen.

Elige un sujeto

Es importante elegir un sujeto que sea la parte más importante de la foto, a donde la vista se va a dirigir primero, y hacerla destacar con la regla de tercios. Puede haber otros detalles y cosas importantes en la foto, pero hay que procurar que no le roben atención a la parte importante, sino que le den un camino que seguir al ojo.

Enfócate en los ojos, u ojo si nada más se ve uno.

Luz

Sombras nada más

La regla a seguir es que quieres tener la luz a tus espaldas, pero eso no siempre es posible. A veces da de lado o no queda otra más que tenerla atrás; pero siempre ten muy conciente de donde está pegando la luz, sobre todo si estás tomando fotos de gente, mucha gente trata de tomar el paisaje atrás y la gente adelante y falla miserablemente porque el fondo está mucho más iluminado y la cara de la gente sale completamente oscura.

Para solucionar esto usa el flash. Incluso si es pleno día y hay bastante luz. Si tu cámara es automática tomará el punto más brillante y oscurecerá lo demás, y si ese punto brillante no es lo que quieres que salga en la foto, pues te la va a arruinar. Con el flash iluminamos lo que queremos tomar para que se haga más brillante y así no se oscurecer tanto o se vuelve lo más brillante y la cámara lo toma correctamente. En cualquier caso la foto sale mucho mejor.

Otra razón para usar el flash es cuando tenemos un sol muy brillante y aunque esté pegando de frente o de un lado a nuestros sujetos produce sombras muy pronunciadas, por ejemplo en la nariz y el cuello. Salen unas narizotas y la cara medio deforme porque con la sombra se ven manchas negras. Con el flash rellenamos esas zonas de sombra para que salgan más iluminadas, el sol sigue iluminando más su lado, pero no salen formas grotescas en la foto.

La fotografía nocturna presenta sus propios retos. Si tu sujeto está justo enfrente de ti y estás afuera el flash por lo general producirá buenos resultados. Pero si estás adentro la luz va a rebotar por todos lados aplanando caras, haciendo sombras en la pared y haciendo otros efectos indeseables. Si te es posible no uses el flash en interiores, pero si no busca usar algo que refleje o disminuya la luz que salga del flash. Muchas cámaras pueden ajustar el flash para usarse en interiores, y a veces un pedazo de papel o servilleta sirve.

Si tienes una cámara algo avanzada y vas a estar haciendo muchas fotos en interiores mal iluminados compra un flash externo, de esos que se ponen arriba de la cámara y que se pueden dirigir a cualquier parte. Estos los puedes voltear hacia una pared o el techo para que la luz rebote e ilumine todo más parejo. También, al estar alejados del lente de la cámara evitan que la luz rebote directamente en la retina de la gente y no les salen los ojos rojos. Los resultados son mucho más naturales.

Otro problema que te encuentras cuando tomas una foto nocturna es que a veces quieres que salga algo del fondo, como luces de navidad o algo así, y un grupo de personas en el frente. Por lo general el flash alcanza a iluminar bien al grupo de personas, pero la luz que llega de lo de atrás es demasiado débil y sale muy poco o de plano no se ve nada.

Algunas cámaras tienen un modo de flash “retrasado”. Consiste en que la cámara comienza a tomar la foto, hace una exposición más o menos larga para que el fondo salga bien y justo antes de cerrar el obturador se dispara el flash y la gente del frente sale bien iluminada. El resultado es que tanto la gente como lo que está atrás salen bien. A menos que estés tomando fotos de las estrellas. Olvídate de las estrellas, nunca van a salir a menos que hagas una exposición muy larga. La Luna es otro dolor de cabeza, te recomiendo que las dejes para cuando tengas más práctica con la fotografía.

Las sombras no siempre son malas, depende del efecto que quieras lograr.

Creatividad

Angulos extraños

Las cosas no solo se pueden ver bonitas e interesantes de frente, sino también de lado, por abajo, por arriba, mirando hacia un lado o el otro. Un niño se convierte en un gigante cuando se le mira desde abajo. Su mundo también está mirado desde abajo, nada tiene de malo ponerse de rodillas y verlo desde su perspectiva.

Busca fotografiar cosas desde un lado original, y ponerlas en formas originales. No todos tienen que estar formaditos y uniformes para hacer una bonita foto.

A menos que estés haciendo retratos, en cuyo caso no quieres tomar la foto desde abajo porque sale una papadota. Pero puedes usar los demás ángulos.

Todo el bosque o solo un árbol

A veces queremos tomar una fotografía que capture todo lo que vemos, pero también es indispensable fijarnos en los pequeños detalles y tal vez enfocarnos en ellos. Acércate a las cosas, mira si hay algún detalle que pueda ser interesante en sí mismo, o en el contexto de formar parte de un todo más grande.

detalle

En vez de toda la iglesia tal vez quieras mostrar solo una parte.

O puede ser que nos tengamos que alejar. Que tengamos que ver el objeto que tenemos frente a nosotros como parte de algo más, como un miembro de un conjunto de cosas que a su vez es parte de algo más.

Es decir, no veas todo a la misma distancia. Aléjate, acércate, dale la vuelta y mira las cosas interesantes que puedes fotografiar.

Captura el momento

No te esperes a que todo se alinee perfectamente para tomar la foto, no trates de forzar que las cosas pasen. Simplemente mantente atento a lo que está pasando y captura los momentos. Busca un lugar desde donde puedas ver bien lo que pasa, pero más que nada mantén los ojos abiertos a las posibilidades.

Juega con las reglas

A final de cuentas se trata de capturar el juego entre la forma, la luz y el color, así que tenemos que entrarle al juego. La experimentación es muy valiosa y la única manera de mejorar es practicando, intentando hacer cosas y viendo los resultados para poder corregir nuestras equivocaciones o hacer más de lo mismo.

¿Qué preguntar para hacer un sitio web?

Uno de mis vicios a últimas fechas es Yahoo! Respuestas. No sé por que razón me gusta contestar preguntas. Y hace no mucho un joven que quiere adentrarse en esto de hacer sitios de internet preguntaba ¿qué necesito saber para hacer un sitio web?

La pregunta iba por el lado de que poner, que secciones, páginas, que secciones secundarias, todas esas cosas. La verdad, como se lo dije yo no sé. Cada proyecto y cada empresa es distinto. Fuera de tener una página de “inicio” (entre comillas, porque no hay razón para empezar por ahí) todas las demás pueden ir o no. Y el contenido de la página de inicio también puede variar.

Así que aunque supiera sería inútil porque cada empresa es diferente. Pero sí sé quien sabe: los clientes.

Lo primero que conviene hacer es sentarse con el cliente para definir una serie de cosas sobre el sitio:

  1. Objetivos del sitio. Si ellos no tienen claros los objetivos, no se puede hacer el sitio. Así de fácil.
  2. Como se va a medir el éxito del sitio. Como sabemos que el sitio está funcionando y los objetivos se están alcanzando.
  3. Usuarios del sitio. Quienes van a ser los usuarios, a quien se quiere atraer, que queremos que hagan.
  4. ¿Quién va a crear el contenido y cómo se va a mantener actualizado?
  5. Tiempos. Cuanto tiempo tenemos y que podemos hacer en ese tiempo.

Con eso podemos comenzar a planear nuestro sitio, decidir cuantas secciones va a llevar, cuales son las más importantes (y por tanto deben ser más visibles y hacerse primero), que funcionalidad debe llevar y si vamos a necesitar un sistema de administración de contenidos o no.

Esto también te dará una idea de cuanto tiempo se llevará y en base a eso hacer un presupuesto (calcula cuanto necesitarás ganar por hora para tener un ingreso aceptable). Diles que deben tener en cuenta que cambios de funcionalidad o enfoque necesariamente implicarán mayor tiempo y por tanto costo.

Después podemos proceder a diagramar o bocetear distintos conceptos de diseño y hacer el desarrollo necesario para añadir la funcionalidad. Con todo esto tendrás una base mucho más firme para hacer cualquier sitio y dejar satisfechos tanto a los clientes como a los usuarios.