La verdadera función del Community Manager

Antes ya les había dicho que el Community Manager es el nuevo social media expert en cuanto que pocos saben que significa o que hace y los que dicen saber más bien parece que lo están inventando.

Todavía existe la duda si el CM debe estar incluido dentro del departamento de mercadotecnia, en ventas, relaciones públicas o que.

La verdad es que las redes sociales tocan todas las áreas de la empresa, por lo que el departamento de social media y en especial el Community Manager debe ser un área de staff, prestando servicio y apoyando a todos los departamentos de la empresa.

En el blog de The Media Office había dejado un comentario sobre como la función principal del Community Manager no debe ser la de simple administrador del blog, posteador en foros o ama de llaves de las cuentas de la empresa.

Se puede hacer es resumir las funciones de un Community Manager se pueden dividir en tres grandes áreas:

1. Identificar donde se está hablando de nosotros.
2. Capacitar a los miembros de la empresa para participar en esas conversaciones.
3. No estorbar.

En mi comentario cuento como Walt Disney, un gran manejador de los medios sociales, en los años cincuenta decidió hacer segmentos sobre la vida salvaje. En vez de mandar a un camarógrafo a filmar animales él sabía que los verdaderos expertos, los que saben en donde mirar, que filmar y cuando, eran los naturalistas: biólogos, zoólogos y demás científicos que vivían prácticamente todo el tiempo dentro del ambiente que Disney trataba de reflejar.

Bajo esa premisa lo que hizo Walt fue enseñarle a estos naturalistas a usar una cámara (cosa nada fácil en esos años) y a narrar una historia. Como consecuencia las películas sobre la vida silvestre de “El Maravilloso Mundo de Disney” influenciaron a generaciones.

El Community Manager debe hacer lo mismo: encontrar el medio ambiente donde se desenvuelve la empresa, o sea, en donde se está hablando de nosotros, quien es nuestra audiencia, en donde está, como están participando.

En segundo lugar, el CM debe identificar a los expertos, enseñarles a usar las herramientas del social media, la política y los objetivos de la empresa, sus oportunidades y peligros.

Por último, quitarse de en medio. Dejar que los expertos tuitéen, que hagan sus perfiles de Facebook, que hablen con sus amigos sobre su empresa, sobre como trabajan, sobre sus productos. Al mismo tiempo que escuchen y que puedan hacer algo si notan algún problema.

Obviamente el Community Manager debe permanecer comprometido, disponible para asesorar, para ayudar a trazar las estrategias e informar las decisiones tácticas de la empresa.

Pero usarlo como simple generador de contenido o administrador del perfil de Facebook… no. Así nada más es un moderador de foros glorificado. Peor aún, se convierte en una barrera entre aquellos a quienes la empresa pretende servir y quienes hacen el trabajo de verdad, cuando debería ser un puente que ayude a establecer comunicaciones directas entre ellos.

¿Has tratado alguna vez con un community manager? ¿Eres un CM? ¿Cuál es tu opinión?

Por que no odio Twittear

Recientemente (hoy) hubo un post invitado en el blog de ChicaSEO sobre el odio de alguien hacia twitter. Aunque no creo que sea realmente odio (una emoción fuerte, gacha y cucaracha) sino más bien indiferencia, creo que vale la pena analizar los puntos que expone la twitereje en el post:

1. Chicas con tetas. Pues sí, en todas las redes sociales el enseñar las tetas o la cola para atraer “amigos”, “followers”, “contactos” o como se le quiera llamar es un recurso de lo más utilizado y además efectivo para atraer adolescentes barrosos o adultos jóvenes calenturientos y chaqueteros. Twitter no podía ser la excepción pero hay que recordar que no hay ninguna obligación de seguir a nadie. Si no eres un chaquetero barroso tal vez lo de las tetas no resulte tan efectivo en ti y simplemente no sigues a esa persona. Igualmente, si tu intención no es la de atraer chaqueteros barrosos, pues simplemente no enseñas lolas y ya.

2. El uso de twitter como chat. El usar twitter como chat es cosa de cada quien. Es como una fiesta con diferentes grupos teniendo conversaciones y de pronto llega alguien más y se integra a la plática. Estoy de acuerdo que twitter no es el medio más eficaz para esto pero funciona adecuadamente. Nuevamente, si estás siguiendo gente que el 90% de sus tweets son conversaciones con alguien más, pues los dejas de seguir y ya. Eso sí, si alguien se entromete en tu “plática” por twitter no salgas con que “¡ay! no estaba hablando contigo”.

3. Twitter no sirve como SEO. Independientemente que el SEO no lo es todo en esta vida, Twitter puede ser una plataforma para formar una red de gente realmente interesada en ciertos temas, lo cual redituará en nuevos visitantes a tu sitio y que además es más probable que se vuelvan visitantes asiduos. Además de esto Google ahora está indexando tweets, lo cual te pude atraer más visitantes que encuentran tu tweet con la liga a tu sitio. Optimizar búsquedas en menos de 140 caracteres, eso sí es  un reto.

4. A mi me siguen tropecientos mil, shalalala la la. La neta, la neta, sí hay bastante divismo en twitter de “me siguen tantos”, “este es mi twitt chorrocientos millones”, “me dejaron de seguir 2 personas, se me cae el mundo”. Ya sé que para muchos twitter es una reafirmación del ego, pero hasta eso, las verdaderas divas twitteras son fáciles de reconocer y evitar. Nuevamente, si la persona que sigues no manda tweets útiles con la frecuencia que a ti te gustaría, pues los dejas de seguir. Y si se les cae el mundo por eso, pues que se les caiga, total es su problema, no el tuyo. Y si te dejan de seguir, pues mejor, por lo menos sabes que te está siguiendo gente que de verdad te quiere seguir.

Básicamente estos son mis contraargumentos para no odiar twitter que en realidad se pueden resumir en uno sólo: sigue nada más a quien quieras seguir.  Tomando esta mentalidad twitter se ha convertido una de mis herramientas más valiosas en mi arsenal de medios de información.

¿Quién más twittea?