Haz tus ideas más penetrantes

Seguramente alguna vez has tenido que exponer un tema, presentar una exposición o escribir un propuesta para un grupo de personas y no has sabido muy bien como hacerlo de manera que las personas sean más receptivas y la idea principal se les quede pegada en la cabeza.

Una de las mejores maneras es crear una historia para transmitir una idea. Hoy fui a un pequeño taller sobre eso mismo. Sucede que los humanos tenemos una afinidad por las historias y es nuestra manera favorita de aprender algo. Las historias son más que una simple exposición de hechos o listas de puntos, sino representan el trayecto que alguien (el héroe) recorrió para resolver un problema (el monstruo).

Antes de empezar nuestra historia debemos definir a nuestro héroe y la situación, tratando de usar adjetivos que la describan de manera vívida, pintándoles la escena a nuestra audiencia y, lo más importante, haciéndoles sentir como nuestro héroe. La gente es muy mala para recordar detalles específicos, pero recuerdan sentimientos como campeones.

Después presentamos a nuestro monstruo y describimos por que es peligroso. Eventualmente nuestro héroe y nuestro monstuo se van a encontrar. En todas las historias el héroe resulta ganador porque para algo es el héroe y además para poder describir la forma en que ganó. Digo, a nadie le resultaría útil conocer la forma en que perdió… a menos que sea Rocky Balboa.

En fin. La confrontación con el monstruo es cuando el héroe saca a relucir la solución de nuestro problema, la idea que queremos que la gente se lleve: nuestro héroe ganó por comer espinacas, triunfó el ingenio sobre la fuerza bruta, no vayas por el gato cuando hay un alien escapado por la nave, etc.

Pregúntate de que manera contar una historia haría la presentación de tu idea más eficaz, empezando desde que es lo que quieres que la gente se lleve después de haberte escuchado o leído.