Como encontrar imágenes legales para usar en tu blog

Mucha gente usa Google para buscar imágenes y después copiarlas para reutilizar en su blog u otras páginas. En general esto no es legal. Una imagen tiene copyright a menos que diga lo contrario, lo que significa que necesitas pedirle permiso al autor para utilizarla. Claro, si la bajas y la usas estrictamente de manera personal (como fondo de pantalla, por ejemplo) entonces no tendrás problemas, pero si la usas para otra cosa, sobre todo si es pública o comercial, entonces sí puedes tener líos si te llegan a cachar.

Mucha gente cree que poniendo el nombre del autor, algo así como “Esta foto no es mía, es de Fulanito” con eso no tendrán problemas. En realidad a lo que equivale esa frase es a una admisión de culpa, ni siquiera pueden alegar ignorancia.

Pero hay opciones para no tener ningún problema con tus imágenes. Busca imágenes que tengan licencias Creative Commons. Esta licencia significa que puedes usar la imagen (u otra obra) libremente bajo ciertas limitaciones:

– Atribución: Debes decir quien es el autor original.
– No derivadas: Tienes que usar la imagen tal cual. No le puedes hacer cambios o usarla como parte de otra cosa.
– Compartir igual: Lo que hagas con esa imagen o donde la uses también deberás compartirlo con la misma licencia Creative Commons.
– No comercial: No podrás darle uso comercial a la imagen, es decir vender lo que hagas con ella o donde la utilices.

Una licencia puede contener una o más de las limitaciones anteriores, así que asegúrate bien que puedes hacer. Si tienes dudas contacta con el autor.

Un buen lugar donde buscar estas imágenes es usando la búsqueda avanzada de Flickr. (hacia abajo está la opción de buscar Creative Commons).

Búsqueda de Creative Commons en Flickr

La opción de buscar imágenes con licencia Creative Commons está hasta abajo de la forma de búsqueda avanzada.

Otra opción es PicFindr que busca en varios servicios las imágenes que tengan licencia Creative Commons.

Búsqueda de Creative Commons en PicFindr

PicFindr te muestra esta caja del lado derecho de los resultados para que puedas afinar tu búsqueda.

Y Google parece que también puede buscar imágenes con licencia Creative Commons, pero creo que todavía no es oficial. Por lo menos la capacidad está oculta en el sitio principal, así que tal vez lo que encuentres no es seguro que realmente lo puedas usar.

Hay una gran cantidad de imágenes que puedes usar legalmente para ilustrar tu blog, tareas, presentaciones y otros trabajos. Solo es cosa de tener en cuenta las licencias.

Sobre la SOPA, Megaupload y copyright

Hace unos días la SOPA estuvo en boca de todos. Luego estuvo más porque cerraron Megaupload. La verdad es que hay que encontrar un punto medio en el que tanto los derechos de autor de protejan así como los derechos de los ciudadanos y el comportamiento natural de compartir.

Las leyes de copyright resolvieron un problema del siglo pasado, es hora de replantear el problema y desarrollar una nueva solución.

Derechos para autores y distribuidores, bien ¿y los consumidores? #ACTA

Ultimamente se ha escuchada más del ACTA ya que se acerca la fecha en que se dará a conocer a las legislaturas del mundo para su aprobación. Es parte de una serie de tratados comerciales internacionales que se están negociando para que los países compitan más parejo entre sí.

La materia del ACTA es la propiedad intelectual y su protección. O sea todo lo que es música, literatura, cine y otras obras artísticas y culturales; su explotación comercial, protección contra piratería y todas esas cosas.

Todo eso está muy bien y es necesario que se regule. El problema es que la redacción inicial se dejó a Estados Unidos (tienen derecho, cada país tuvo oportunidad de elegir) quienes se han encargado de hacerlo en privado y consultando únicamente a los grandes distribuidores. Una copia del ACTA que se coló a Wikileaks hace parecer que, por lo menos en los borradores iniciales, se incluyen medidas que obligarían a los proveedores de servicio de internet a convertirse en espías para las grandes empresas, denunciando a quienes descarguen contenido protegido.

Bueno, por un lado tienen razón que muchos descargamos contenido sobre el cual no tenermos permiso y esto no es correcto. Pero por el otro se está incurriendo en varias faltas a los derechos de los demás, como privacidad y presunción de inocencia. También se incurre en el peligro de criminalizar actividades que no afectan masivamente a la industria pero que son necesarias para el fomento y desarrollo de la cultura entendida como las actividades humanas que realizamos en común y nos definen como grupo.

Por ejemplo, copiar o mandar a alguien una canción que nos ha gustado, hacer copias privadas, sentarse en la banqueta a escuchar música con amigos, etc. Todas estas podrían convertirse en actividades ilícitas.

Estoy de acuerdo que los autores y distribuidores necesitan tener una retribución para poder continuar creando y distribuyendo; pero no se puede anteponer esto al beneficio común. Sin embargo, también estoy de acuerdo que se necesita un modelo de negocios que sustituya al actual de crear una escasez artificial para lucrar con la propiedad intelectual, pero no se ha encontrado.

En lo que se encuentra, digamos que estas son mis observaciones sobre como debería funcionar un sistema de derechos de propiedad intelectual y esas cosas:

1. Los usuarios a los que se encuentre culpables de descargar contenido protegido tendrán que pagar un monto compensatorio a los dueños de ese contenido (no a las asociaciones) por lo descargado, no lo compartido. Este monto debe tener un límite superior razonable y que vaya acorde con la cantidad descargada y las posibilidades de la persona.

2. Los distribuidores y creadores no podrán limitar la creación de copias privadas ni el uso de extractos para comentar, criticar, reseñar o demostrar (la doctrina del “fair use”)

Estas medidas pueden sonar débiles pero me parecen justas. Lo más importante no es conservar una industria o empresa específica sino alentar la adopción de nuevos modelos de negocios, cosa que no ocurrirá si los estados construyen barreras artificiales para sostener a los actuales.

Tampoco se trata de castigar o demonizar a quienes descargan contenido sobre el cual no tienen permiso, ni tampoco dejar que se abuse de estos mecanismos de distribución, sino que se pague lo justo.

Sin embargo, todavía más importante será que como consumidores apoyemos a aquellos creadores que adopten otros esquemas de licenciamiento, como Creative Commons, y que se deslinden de las distribuidoras tradicionales y sus esquemas cerrados. No basta decir “no estoy de acuerdo”, hay que demostrarlo y la mejor manera de hacerlo es con nuestra cartera.