¿Supone twitter una mejora en el intercambio de ideas?

Llevo casi tres años en twitter, más tiempo que la mayoría, y en este tiempo lo que era una herramienta que casi nadie usaba y nadie sabía para que servía se ha convertido en un fenómeno que usa mucha gente pero que se sigue sin saber para que sirve.

Los detractores de Twitter son variopintos pero esencialmente se pueden resumir en variaciones de la cantaleta “¿a quién le interesa saber que estoy haciendo?” En cambio otros lo hemos adoptado como herramienta para transmitir no sólo lo que hacemos, sino lo que pensamos y lo que creemos (y queremos).

Pero aunque la naturaleza de twitter es excelente para promocionar la inmediatez y la transmisión del suceso, no se presta para el intercambio efectivo, productivo e imaginativo de ideas.

Hay muchas ideas que cuestan necesitan más de 140 caracteres para elaborarse. Hay ideas que suenan estúpidas si se limitan a 140 caracteres. Y aunque twitter permite la conversación de muchos a muchos, es muy fácil perder los hilos de la conversación. Si no se está siguiendo a todos los participantes seguro te faltará parte de la conversación.

Y es por eso, que con todo lo genial que es twitter, no reemplaza a los blogs, ni a los foros donde se pueden lanzar historias y convocatorias, iniciar debates, recoger opiniones, fundamentar, intercambiar y sacar conclusiones. Lo que es mejor: todo esto quedará registrado más organizadamente que con una serie de twitts.

Claro, twitter tiene su espacio y un intercambio de ideas perderá riqueza si no cuenta con un twitter que sirva de animador para conminar a la gente a participar. Pero el intercambio mismo no se lleva a cabo ahí, sólo es el moño rojo y el envoltorio de colores que al final podemos desechar. El regalo se encuentra adentro, en las ligas que llevan a blogs, a foros y a la más profunda interacción.