Tira las políticas y checa tu sitio en un móvil

En este episodio del podcast hablo de las políticas de una organización y por que debes checar tu sitio web en un dispositivo móvil.

Para muchas empresas las políticas son una serire de reglas sacrosantes e inquebrantables sin las cuales se hundirían, reinaría el caos y la gente se convertiría en zombis caníbales.

Nada más falso. En muchas ocasiones las políticas restringen la creatividad e impiden aprovechar oportunidades. Estaban bien para fábricas de principios de siglo, pero para las empresas de la era de la información son completamente inútiles y hasta dañinas.

Tomemos el ejemplo de lo ocurrido a esta pianista que se dedica a buscar pianos en lugares públicos y dar conciertos imprevistos sin pedir permiso.

Un pianista toca en la calle para deleitar a los paseantes

Es mejor hacer pasar un buen rato y crear una buena experiencia que seguir reglas estrictas. Foto de magnetisch

En una empresa actual es mucho mejor tener valores y principios claros en vez de políticas, decirle a los empleados que es lo que se espera de ellos y que es lo que queremos representar como empresa. Y después dejarlos a sus anchas, a que actúen según su mejor parecer dentro de lo que les hemos dicho.

Cierto, es útil tener guías de procedimientos para meter algo de orden y evitar que todo mundo pierda tiempo descubriendo el hilo negro, pero el objetivo de estas debe ser el servir como recomendaciones, mejores prácticas y consejos susceptibles de ser mejorados por los empleados mismos, no como reglas inflexibles.

La mejor manera de aprovechar los talentos de cada miembro de nuestro equipo es fomentando su uso, no ahogándolos en cientos de políticas que ya nadie se acuerda para que sirven.

Prueba tu sitio web en un dispositivo móvil

Por si no te habías dado cuenta cada vez es más la gente que tiene un teléfono celular, tableta o alguna otra cosa móvil con la que pueden ver sitios de internet. Esto ha llevado a un incremento dramático en usuarios que ven sitios en estos dispositivos.

No es difícil hacer un sitio que se adapte al dispositivo, aunque lo mejor es crear uno realmente adaptado a las necesidades del usuario que se encuentra en el móvil que pueden ser muy diferentes a cuando está sentado en frente de la computadora en la comodidad de su casa u oficina.

Aún más importante es probar tu sitio en el móvil. Es muy fácil estos días conseguir algunos prestados, de hecho te recomiendo que pruebes en más de uno, por ejemplo en un iPhone y dos o tres modelos de Android.

Lo que buscas no es nada más que el sitio se vea aceptablemente bien en un dispositivo móvil, sino que además se pueda usar, que los botones y ligas no sean demasiado pequeños (ya se que el usuario puede cambiar el tamaño pero idealmente no debería tener que hacer eso) y que las diversas partes, sobre todo las más importantes para cumplir tus objetivos, funcionen y sean accesibles.

Hay muchos sitios que supuestamente tienen versión para móvil, pero no sirven. O presentan errores, o no se ven bien, o dejan al usuario sin saber que hacer. Y cada uno de esos es una mala experiencia que al final se va a ver reflejado en tu clientela.

Como hacer una buena versión móvil de tu sitio

Todos nosotros conocemos la importancia de tener un sitio móvil estos días, es decir, un sitio que sea accesible desde un listófono, o incluso desde un celular básico que ya casi todos vienen con algún tipo de navegador. Y por supuesto los iPhones, iPads, iPods, iPuds y lo que venga después.

Lo bueno es que gracias a desarrollos como html5, css3, mejores pantallas en los móviles y motores como webkit, construir un sitio que se adapte a las dimensiones de un móvil es más fácil que nunca.

Lo malo es que eso no basta para crear un buen sitio móvil. Para que sea bueno tendrá que ir más allá de adaptar la resolución a la pantalla y cargar una nueva hoja de estilos para que se vea bien en el espacio reducido. Tenemos que pensar sobre que es lo más probable que el usuario quiera hacer y dejárselo lo más fácil y rápido posible.

Mirando a un vaso desechable en vez del sitio web

“¡Al diablo! Está más fácil encontrar la información en el vaso” Foto de Ed Yourdon

Por ejemplo, en un sitio para restaurantes en la versión de escritorio tal vez quieras poner fotos para mostrar el ambiente, los platillos, el estilo del lugar, etc. lo cual está muy bien cuando el usuario está pensando en a donde llevar a la novia a cenar al día siguiente o planeando una comida de negocios tranquilamente en su casa u oficina.

En la calle, con el móvil en la mano y un portafolios en la otra o esperando a que se ponga la luz verde, el usuario probablemente estará en una situación muy distinta: quiere saber que hay de comer, que tan lejos está del restaurante y si es necesario llamar para hacer una reservación. Todo eso con una sola mano, en una pantallita y con prisa. Así que si nos ponemos a enseñarle fotos y escondemos el número de teléfono en el pie de la página lo más probable es que sí se acuerde de nosotros pero no de una buena manera.

Esto no quiere decir que no puedas tener estas cosas en tu sitio móvil, pero será mejor dejarlas en un apartado secundario, a uno o dos clics de distancia, mientras que la primera pantalla se la dejamos a la información que el usuario realmente está buscando y las acciones que queremos que tome (llamar y hacer una reservación, por ejemplo).

El truco está en ponerse en los zapatos del usuario y la mejor manera de hacerlo es agarrar algunos cuantos (de preferencia desconocidos que cumplan el perfil de nuestro mercado meta) y pedirles que nos ayuden a probar un sitio. Y si puede ser en su hábitat natural (la calle, el taxi, el café), mejor. Y si tienen todos dispositivos diferentes, mejor.

Ya que los elegimos les pedimos que lleven a cabo una serie de acciones: hacer una reservación, encontrar el menú del día, hacer una orden, pedir más información, es decir, las acciones que a nosotros nos interesa más que nuestros usuarios lleven a cabo.

Mientras las hacen les pediremos que nos digan lo que piensan, que están haciendo y por que lo están haciendo sin darles nosotros ninguna ayuda.

Este es un tipo muy básico de prueba pero nos ayudará muchísimo a darnos cuenta como se comporta nuestro sitio web móvil y donde necesitamos corregir o hacer más fácil su uso. Literalmente hacer estas pruebas representan un mundo de diferencia.

¿Tienes alguna otra sugerencia o pregunta sobre sitios web móviles? ¡Déja un comentario!

Mac Mini después de casi seis meses

Se supone que iba a escribir algo antes, pero lo fui dejando.

En noviembre pasado, poco después que Apple renovara su casi olvidada línea de Minis para incorporar los CPUs Core 2 Duo me decidí a comprar una. La verdad tenía ganas de comprar una Mac desde hace rato pero los precios de las iMacs y las Mac Books me parecen injustificadamente altos, sobre todo para un sistema que no sé si le voy a encontrar utilidad o no.

Si bien la Mini no es precisamente barata si la comparamos estrictamente en base a capacidades técnicas con PCs en ese rango de precios, sí es mucho más barata que las demás Macs. Tomando en cuenta que puedes usar el mismo teclado y monitor de alguna de tus PCs viene siendo una adición muy efectiva a la colección.

Primeras impresiones: los fierros

La primer impresión es muy positiva. Es increíble que tanto poder de cómputo se concentre en un paquete tan pequeño. Es muy fácil encontrar un espacio para la Mini en el escritorio o esconderla si no la quieres tener a la vista. No es mucho más grande que un paquete de discos compactos (con caja, claro). Si acaso el único defecto será el alimentador externo de energía, pero no se puede todo en esta vida.

La Mini además es muy fácil de no escuchar. Prácticamente inaudible lo que la hace ideal para cualquier sistema de entretenimiento en el que no quieres un ruido de ventilador arruinando las escenas de suspenso.

La instalación fue muy fácil: la sacas de la caja, conectas el monitor con el adaptador incuido, el teclado y ratón que tengas por ahí, por último a la corriente, la red (si la quieres conectar, porque también tiene un adaptador inalámbrico integrado) y ya.

El proceso de configuración es bastante fácil y rápido. Tan fácil y rápido como lo sería el de Windows si los fabricantes como Dell y HP no se esforzaran en joderle la vida al consumidor. En cosa de nada quedas con la computadora lista para utilizar… bueno, después de las actualizaciones de rigor de las que ningún sistema se salva hoy en día.

Segundas impresiones: Velocidad, desempeño y el SO

El procesador central de la Mac Mini que me compré es un Core 2 Duo a 2.26 GHz y tiene 2 GB de memoria. Sería injusto compararlo con la Phenom II X4 de 3.0 GHz y 4 GB de memoria que tiene a un lado, así que no lo voy a hacer.

En vez de eso la voy a comparar con la Athlon 2.2 de 2 núcleos y 2 GB de RAM que tengo en el otro cuarto 🙂

La Mini arranca mucho más rápido que el Windows x64 de la otra máquina, aunque en ambos casos es evidente que no han terminado de levantar todo antes de ceder control al usuario. Esto es normal en un SO moderno y es bienvenido. Si contamos eso al final quedan más o menos igual, pero por lo menos la Mini la puedes empezar a usar antes.

Sin embargo, en el uso cotidiano de abrir ventanas, abrir aplicaciones, cerrar aplicaciones, copiar archivos, mover archivos, etc. la Mini se siente un poco… lenta. Probablemente Snow Leopard se beneficie más de mayor cantidad de RAM, mientras que Windows x64 (un SO que ya está anticuado, por no decir obsoleto) se acomode mejor con 2 GB.

En cuanto a estabilidad, seguridad y esas cosas tan cacareadas por los fans de Apple, he de decir que no encuentro diferencia alguna entre los dos sistemas. Cierto, no he tenido un cuelgue general del sistema, pero hace años que no tengo uno en XP y en Vista dejé de tenerlos cuando cambié la memoria defectuosa de mi sistema, hace más de un año.

Pero en OS X he tenido cuelgues de aplicaciones, he tenido que matar procesos atorados, y a veces he tenido que reiniciar cuando no encontraba los discos compartidos de la PC y simplemente colgaba todo el Finder (problema corregido en una de las actualizaciones), y muchas veces he visto la bola de colores durante más tiempo de lo normal por razones inexplicables, sobre todo en el estúpido iTunes o abriendo una nueva pestaña en Safari.

O sea, igual que en Windows. ¿Seguridad? Miren: llevo 15 años sin usar antivirus o cortafuegos en Windows y nunca he tenido problemas con virus o malware. Claro sigo cuidando de mi computadora como si fuera monaguillo en una convención de sacerdotes católicos. O sea tapándole todos los agujeros y sin agacharla a encender los cirios. Esto no quiere decir que no nos robemos un trago del vino de consagrar, pero la mayoría de los usuarios de Windows es como si le pusieran a su computadora un letrero en el culo que dice “Pase Usted”

Bueno, ¿pero qué tal es usar OS X en vez de Windows? Después de un periodo de ajuste (encontrar las teclas y eso) la experiencia es muy similar. Si lo que te detiene es la costumbre te puedo decir que en menos de media hora vas a estar acostumbrado al nuevo sistema.

OS X tiene varias ventajas que lo hacen más eficiente para un usuario final: las combinaciones de teclas son caasi todas las mismas en todas las aplicaciones, prácticamente no tienes que preocuparte por el sistema de archivos, instalar y desinstalar aplicaciones es súper sencillo, y todo el sistema es mucho más amigable, limpio y fácil de entender. La unión a redes de Windows podría ser más intuitiva, pero al final tampoco es tan difícil.

Esta aparente sencillez puede resultar engañosa. Si eres un usuario experto puedes acceder directamente al sistema de archivos, a los archivos de configuración y a las tripas de la máquina donde se esconde una versión de FreeBSD. Hay muchas aplicaciones útiles para meterle mano al sistema en la carpeta de Utilerías que pueden hacer al sistema más eficiente para ti. Es una gozada usar SFTP o SSH en una Mini para conectarse a un servidor remoto, cosa que en Windows requiere aplicaciones adicionales y nunca deja de sentirse “raro”.

Terceras impresiones: la paquetería incluida

Como todas las Macs nuevas la Mini viene con la paquetería iLife instalada que incluye iPhoto, para fotos; iMovie, para hacer videos; iDVD para meterlos a un DVD; iWeb para hacer páginas web, y GarageBand, para editar audio.

De todos ellos, aunque buenos, sobre todo iPhoto y iMovie, me siguen pareciendo medio simplones, muy buenos para trabajo casual pero hasta ahí.

Excepto Garage Band.

Garage Band es una reata.

Garage Band es la neta del planeta.

Si haces cualquier cosa relacionada con audio, debes echarle un muy buen ojo a Garage Band. Y si te llega a quedar chico (que puede que nunca pase), Logic Express es la segunda neta más neta del planeta.

Logic Studio sería la tercera neta del planeta, pero es una neta muy cara para mi presupuesto.

Aparte de iLife, toooodas las clases de aplicaciones que existen en Windows existen para OS X (no necesariamente las aplicaciones específicas, pero sí que hacen lo mismo). Hasta la compatibilidad de documentos está básicamente resuelta hoy en día. Así que, a menos que tengas mucho dinero invertido en software para Windows, no hay por que temer a no encontrar algo en OS X.

Incluso para juegos Valve anunció que Steam va a estar disponible para OS X. Sin embargo, para los jugadores verdaderamente serios, la tarjeta de video es medio enclenque prácticamente en todas las Macs (sí, sí, Mac Pro, las nuevas iMac, bla bla. OK, dos palabras nada más: ATi 5890), así que una buena PC (no las chingaderas que de Dell o HP o las que venden en Office Depot) sigue siendo lo más ideal para esta clase de jugadores y probablemente lo será durante años.

Ultimas impresiones: ¿Conviene o no?

Definitivamente sí. Si eres un usuario de PC con ganas de una Mac o una segunda PC, un entusiasta que busca expandir el establo, o simplemente para ver si OS X es así tan sácalepunta como dicen (pista: sí y no), la Mini es ideal.

Pongámoslo de este modo: difícilmente me compraría una iMac, pero una segunda Mini no me lo pienso dos veces.

Tú ERES un experto en medios sociales

Por ahí han empezado a salir muchos expertos en medio sociales, o social media experts cuando lo dicen en inglés para cobrar más caro, que tratan de convencer a los demás que son dueños de un secreto más allá del alcance de los simples mortales y que si les haces caso a lo que tienen que decir alcanzarás incrementar tus ventas, respeto y admiración del público, mayor participación de mercado y además resultarás más atractivo y tendrás dientes blancos.

La realidad es que en medios sociales no hay nada esotérico ni tampoco grandes secretos. Seguramente deberemos empezar por algunas definiciones:

Medios Sociales
Son herramientas en línea que permiten crear y mantener una red de contactos con los cuales tener conversaciones.

Bastante fácil ¿no? Los medios sociales son herramientas relativamente nuevas con las que hacemos algo ancestral. Originalmente todos somos capaces de llevar una lista de contactos en nuestra cabeza (amigos, familiares, colegas, etc.) y el tipo de relaciones que tenemos con ellos y que ellos tienen entre sí. Y desde tiempos inmemoriales nos hemos podido comunicar con ellos, usando signos y gruñidos, hasta inventar el habla, la escritura, el telegrama, etc.

Lo que hemos hecho durante milenios es lo mismo que hacen los medios sociales, sólo que a una escala mucho mayor y con una enorme reducción de costo y tiempos. Si eres una persona que sabe hablar con otras personas, hacer amigos, comunicarse, discutir y a veces convencer a otros, pues ya eres un experto en lo más importante de los medios sociales.

Esa es una de las grandes verdades de los medios sociales y tal vez la principal razón por la que resultan tan revolucionarios: están al alcance de todos. Lo demás es descubrir y familiarizarse con las herramientas específicas, pero lo más importante lo sabes hacer. Lo demás, hay un enorme grupo de gente que te ayudarán a conocer, sólo es cuestión de acercarse y decir “¡hola!”.