Por que los números en medios sociales no importan /v @boagworld

Gracias a Paul Boag me entero de este excelente post en el blog de eConsultancy acerca de la diferencia entre “uso e involucramiento“.

No todos los que ves en tus estadísticas están realmente comprometidos con la marca

El involucrar a los visitantes es el Santo Grial de los medios sociales: que se comprometan con la marca y que compren. Sin embargo, muchas veces vemos a los consultores y “espertos” más preocupados por medir cosas como número de visitantes, fans y retweets. Cosas que son fáciles de medir pero que no implican necesariamente estar involucrados.

Como dice en el artículo, una persona que pasa 3 minutos en el sitio puede estar más involucrada con la marca que una que pasa 20, simplemente porque sabe lo que quiere y a lo que va. Igualmente una persona que te hace retweet o se une a tus “fans” no necesariamente va a hacer nada más.

Es un artículo imperdible para todos los interesados en hacer mercadotecnia a través de medios sociales y para recordarnos que al final se trata de conocer a todas las personas con las que interactuamos, no de seguir una estadística.

9 temas sobre medios sociales que se deben terminar

Se suele hablar mucho sobre medios sociales, a veces para bien, a veces para mal, y como en todas conversaciones e industrias, suelen surgir términos, frases y temas que se repiten una y otra y otra vez al punto de perder cualquier significado, volverse clichés y al final servir más para confundir que para informar.

Amber Naslund identifica nueve temás sobre medios sociales que se han vuelto irrelevantes en un súper artículo y no podría estar yo más de acuerdo.

No voy a traducir el artículo, sino más bien a comentar esos temas.

1. Como conseguir más seguidores y fans.
A pesar de que muchas veces decimos que lo importante no es cuantos te siguen, sino quienes te siguen, además de por que o para que te siguen; todavía hay muchísimos por ahí que creen que mientras más mejor, y muchos otros que creen que te tratan de vender recetas o trucos para conseguir más seguidores, más suscriptores o más fans en tu página.

No sirve de nada el que tengas a 10,000 personas recibiendo tus twitts. Si no les vas a dar nada de valor, ni vas a conseguir que ellos hagan algo, es como no tener ninguno.

2. Reinventar el ROI.
El ROI significa Retorno sobre la Inversión. Es cuanto dinero sacas del dinero que inviertes en algo. O sea, si inviertes $1 y sacas $1.01, vas bien. Si metes $1 de inversión y obtienes $0.99 vas mal. Asi de simple.

Hay muchos artículos dedicados a como sacarle la vuelta por no poder contestar a la pregunta ¿cuál es el ROI? Salen con inventos de “número de gente que nos ve”, “percepción de la marca”, “conversaciones iniciadas”, etc. cuando en realidad lo único que importa es “¿cuánto dinero hemos invertido y cuánto hemos logrado en ventas?” Punto. Así de fácil y sencillo.

Tratar de redefinir el ROI es una de las falacias más socorridas en la industria. La verdad es que no siempre vamos a poder medir el ROI de manera exacta, esto es algo que los publicistas y mercadólogos saben de hace tiempo, pero podemos sacar una muy buena aproximación usando páginas de llegada, códigos promocionales, urls especiales, etc. Pero lo que no debemos hacer es inventarnos nuestra propia definición de ROI.

3. Exigir todo gratis.
A todos nos ha costado trabajo aprender lo que sabemos, algunos nos ganamos la vida con ello, otros no. Y la decisión si queremos compartir gratuitamente lo que sabemos o si queremos cobrarlo depende exclusivamente de cada uno. Si tú quieres regalar lo que sabes, eso es muy bueno, a mí me gusta compartir y pongo prácticamente todo con licencia Creative Commons.

Pero eso no nos da derecho a exigir que todos hagan lo mismo, mucho menos a descalificar a alguien que no comparte o que vende su conocimiento. Es decisión únicamente de ellos y en todos los casos me parece respetable. No debemos perder de vista que cada quien tiene el derecho de hacer con su propiedad lo que le venga en gana.

4. “Unirse a la conversación”
Yo, igual que Amber, cuando dicen eso siempre me pregunto “¿cuál conversación?”. Uno creería que es cosa de sentido común que primero hay que saber bien que nos interesa, que podems aportar, quien hable de lo que nos interesa y después de escuchar para poder opinar y agregar valor con lo que conocemos.

Eso está muy bien. El problema es que la frase se ha repetido tanto, es un cliché, y mucha gente piensa que unirse a la conversación significa decir cualquier cosa al primero que pase.

5. La búsqueda del siguiente gran medio social.
No acaba de salir una cosa cuando ya estamos buscando entrar a la otra. Muchos se la pasan saltando de servicio en servicio apenas salen. Eso para un individuo está bien, cada persona puede ir de uno en otro en otro, es su tiempo. Pero en el caso de una empresa u organización, no se puede estar saltando así nada más. Aunque un servicio nuevo resulte exitoso, como Chatroulette, eso no significa que sea un medio adecuado para nuestro tipo de mensaje, organización y audiencia. Muicho más si todavía no hemos consolidado lo que estamos haciendo en otras redes.

6. “El contenido es rey”
O como dijo el Falso Steve Jobs: “sí, güey, pero no TU contenido”. Esta es otra frase que se repite hasta la saciedad sin saber bien que significa. Es verdad que el contenido es lo más importante, pero no cualquier contenido será importante. El contenido, sea video, texto, imágenes, etc. tiene que tener un objetivo, ser claro, de fácil acceso y bien dirigido a nuestra audiencia. Más que nada tiene que conminarlos a, primero que nada, consumir nuestro contenio y después a hacer algo.

7. La receta de cocina perfecta.
Amber lo llama “La Búsqueda de las constantes universales”, yo lo llamo “la receta de cocina perfecta”. Es una receta de cocina que te sirve para cualquier ocasción, cualquier número de personas y cualquier ingrediente. Obviamente no existe. Lo mismo que no hay número exactos que puedas aplicar para decir “debes tener X seguidores diarios, contestar Y mensajes, dejar Z comentarios para tener una estrategia de medios sociales exitosa”.

Todo dependerá de tus objetivos, tu producto, tu audiencia y otro gran número de factores que no es posible anticipar. Peor: estos pueden ir cambiando conforme las condiciones.

No hay una receta de cocina perfecta, ni para las comida ni para los medios sociales.

8. Quejarse de los Social Media Experts.
La verdad, parte de haber creado este blog es como contra de que todo mundo con una cuenta en twitter se hace llamar “social media expert” (ahora se están convirtiendo en Community Managers), pero la otra es que también hay mucha gente que se queja de que hay mucho hechizo.

Es cierto que hay mucho hechizo, pero la verdad que en esto todos estamos aprendiendo. Lo único que podemos hacer es ser profesionales, tener ética y demostrar la validez de nuestro trabajo con resultados. Y dejar que los demás se llamen como quieran.

En cierta forma los diseñadores y desarrolladores web nos hemos enfrentado ya a esta situación, que cualquiera con una copia pirateada de Photoshop o Dreamweaver ya se diga que hace sitios profesionales. Es parte de nuestro trabajo educar al cliente, hacerle ver las diferencias y el valor de lo que hacemos.

9. “El social media es una moda / es pura gente narcisista, etc.”
Mucha gente todavía no ve el valor en las redes sociales, el impacto de las mismas o lo que significa para ellos. Muchos nunca lo van a ver.

No podemos forzar a nadie a verlo. Algunos necesitarán ver y vivir casos más concretos y probados antes de darse cuenta del valor que tienen. Mi jefa no sabía para que podríamos usar una cuenta de Twitter y no supe convencerla de que sería una buena idea (aunque tal vez en ese momento no era una buena idea para nosotros), pero de todos modos saqué una. Ahora que ve a cada vez más organizaciones con Twitter, que lo conoce mejor y que puede crearse una visión estratégica me ha pedido que usemos Twitter. Se sorprendió de lo rápido que habíamos conseguido seguidores (ya los teníamos, mucha gente nos encontraba aunque no twitearamos nada aún, cuando empezamos a twitear por fin nos hicieron muchos RTs y nos empezaron a seguir más)

La moraleja es que no puedes obligar a nadie. Si no lo entienden es que no es el momento todavía. En vez de pelearse con ellos, haz lo que puedas hacer sin perjudicar, trabaja con quienes sí entienden y sí quieren comprometerse y después los demás seguirán.

Estos son los nueve puntos de Amber ¿tienes tú más?

Pelearán a dos de tres caídas: Diseñadores Gráficos contra Expertos en Usabilidad

En la historia del universo hay muchas peleas eternas entre enemigos acérrimos: luz vs oscuridad, bien vs el mal, Coca-Cola vs Pepsi, Amiga vs Atari ST, Mac vs PC, etc. Hoy mismo Cybergus me recordó con un twitt de una más: Diseñadores Gráficos vs Expertos en Usabilidad.

Verán ustedes, en el principio de los tiempos, como por 1997 inició una pelea sobre el objetivo de la incipiente World Wide Web. De un lado estaban aquellos que abogaban por una red gráfica de cosas bonitas, brillantes y llamativas, que atrajeran la atención y causaran deleite y placer en los visitantes. Sus herramientas favoritas eran Flash, los tatuajes y pastas baratas para alucinar.

Por el otro lado estaban aquellos que insistían que los sitios deberían ser rápidos, utilizables, navegables y su objetivo debería ser permitir al visitante llegar y ¡zaz, pum, bam! hacer lo que tuvieran que hacer y seguir con sus actividades diarias sin volver a pensar más en el sitio. Sus herramientas favoritas eran cuadernos de notas, una calculadora y un cuarto para entrevistas.

Representando al lado de la lógica y la usabilidad estaba Jakob Nielsen, gurú de la accesibilidad y autor de varios libros populares sobre el tema. Del lado de la web como objeto de arte y pasiones desatadas estaba una agencia llamada Kioken Design que ya se murió aunque sus miembros más vocales andan todavía regados por ahí, en especial Joshua Davis que por alguna razón se convirtió en parte muy visible de la agencia.

Aunque en un principio parecería que ganaron los del lado de la medición y la usabilidad ante todo, en realidad no es así. En aquellos tiempos, por allá del año 2000, no existía lo que hoy conocemos como banda ancha, por lo que los sitios altamente gráficos eran muy difíciles de cargar. Tampoco habían surgido las tecnologías que grupos como el WCAG y el WaSP nos han dado (Bueno, ambos existían, pero no habían cobrado ninguna fuerza todavía). Encima de eso los navegadores estaban enfrascados a una lucha a muerte por establecerse como los únicos medios de acceso a internet.

Desde entonces hasta ahora han surgido cambios muy importantes: Flash ha incorporado muchas mejoras orientadas a la accesibilidad y usabilidad; los navegadores siguen (o tratan de seguir) los estándares acordados por el grupo WHATWG; los lenguajes en el servidor como php y .net han madurado y se han vuelto sumamente sofisticados; tecnologías como RSS, JSON, Ajax y el surgimiento de lo que se ha dado en llamar Web 2.0 o Web Social ha hecho el intercambio de información más importante que nunca; y el ancho de banda del navegador promedio se ha multiplicado muchísimas veces al mismo tiempo que la web se ha liberado de la computadora de escritorio. Todavía más importante es el hecho que ahora se comprende mucho mejor al medio y hay mucha gente ahora que no pasó por otros tipos de desarrollo de software o de diseño gráfico sino que se ha formado únicamente en web.

Lo que todo esto quiere decir es que ya no es más necesario una separación entre la forma y la función de un sitio web. Usando tecnologías modernas es perfectamente posible tener un sitio que se vea y se sienta bien que al mismo tiempo pueda usarse fácilmente, responda rápido a las demandas del usuario y pueda ser usado por personas con incapacidades físicas e indexado por Google. Construyendo un sitio correctamente es posible servir la información del mismo a un navegador común y corriente, una interfaz en Flash, un iPhone, una aplicación hecha en Silverlight o a un widget en Facebook.

La capa de presentación ha quedado completamente separada de la del contenido, por lo que se puede pensar en satisfacer la funcionalidad y la forma del sitio sin sacrificios. Ahora hay gente especializada en comprender y fusionar ambos conceptos para construir una experiencia usable y accesible para los visitantes.

De hecho la pelea nunca fue tal. Si en ese entonces se hubieran comprendido mejor las limitaciones de la web como medio tanto diseñadores como desarrolladores hubieran sido capaces de crear sitios más utilizables y estéticos. Esa dicotomía hoy es aún más falsa, sobre todo cuando la funcionalidad de la web se ha ensanchado y explorado más a fondo. Lo más irónico es que sigue la misma pelea de siempre. Todavía hay gente discutiendo si se debe dar prioridad a la usabilidad o al diseño cuando es posible y necesario hacer ambas cosas.

Mitos mitoteros del diseño de interfaces

So, let me entertain you with a list I compiled of my favorite ‘User Experience myths’. Then perhaps you, like many UX folks, will have some myths of your own to shareCarsonified » Top 10 UX Myths

Un excelente artículo que aparece en Think Vitamin sobre las cosas que creemos saber sobre diseño de interfaces intuitivas, amigables y sencillas. Como el de “nada debe estar a más de tres clics de distancia” o “todo debe estar sobre la orilla de pantalla” (¿todavía hay quienes se crean ése?)

Imprescindible para todo diseñador o desarrollador. ¿Hay algún mito que te haya tocado desmitificar?