Como crear una gran estrategia de social media

Una de las mejores herramientas que han surgido para ayudarnos en las tareas de marketing de nuestros negocios es el social media, o medios sociales. Con estas un negocio pequeño o mediano puede alcanzar audiencias mucho mayores de lo que puede alcanzar con medios tradicionales.

Es de vital importancia crear una estrategia para alcanzar lo que queremos. Imagen de ButchLebo

Sin embargo para hacerlo bien es necesaria una buena estrategia y para crear una buena estrategia necesitamos hacernos algunas preguntas:

1. ¿Para qué?
La primera pregunta, y la más importante es preguntarnos ¿para qué queremos estar en medios sociales? Podemos tener varios objetivos: incrementar nuestra imagen, formar una comunidad con nuestro clientes actuales, aumentar nuestra base de clientes potenciales, investigar mercado, entre otras. Así que debemos empezar por definir cuales son los propósitos por los que queremos estar en medios sociales.

2. ¿Qué queremos lograr?
Aquí vamos a ser más específicos. Una vez que tenemos nuestras razones principales debemos definir que queremos de ellos. Por ejemplo, aumentar ventas 20%, retener 50% más clientes, reducir reclamaciones en 10%, etc. Es decir, metas específicas que queremos lograr con el uso de social media.

3. ¿Con quién queremos conectar?
Esta pregunta la vamos a contestar definiendo la audiencia a la que queremos alcanzar. Tal vez queramos encontrar profesionistas entre 25 y 30 años de edad, mujeres casadas de más de 30 años, parejas con niños de entre 6 y 12 años de edad, jóvenes que están buscando universidades, etc. Es decir, vamos a describir el tipo de cliente que queremos para poder enfocar nuestras esfuerzos y determinar cosas como promociones hasta la mejor hora del día para interactuar.

4. ¿Qué voz vamos a usar?
Dependiendo del tipo de cliente al que hablemos vamos a elegir que tipo de voz o personalidad usar, si nos vamos a ver como amigos, socios, colegas, formales, informales, etc. Un buen ejercicio es crear a una persona ficticia, con su propia historia y personalidad que va a llevar a cabo la comunicación e imaginar como hablaría, como contestaría a las cosas y como reaccionaría ante diferentes situaciones.

5. ¿Qué redes vamos a usar?
Aunque Twitter y Facebook son las más populares actualmente hay cientos de redes sociales que podemos usar, pero hay que saber cuales serían el mejor canal para nuestra empresa, nuestra personalidad y la de nuestra audiencia. Si hay una red donde nuestra audiencia esté participando activamente, obviamente debemos estar ahí. En cambio, aunque una red sea popular, si nuestra audiencia no tiene presencia, pues no tiene caso. Dependiendo de la red y el tipo de interacciones que se den vamos a elegir diferentes tácticas para empezar con nuestra participación, pueden ser comentarios relevantes, posts de diferente longitud, preguntas a los participantes, etc.

6. ¿Cómo lo vamos a medir?
Un factor importante para alcanzar el éxito tal como lo definimos es ver si vamos por buen camino. Para esto debemos crear métricas que nos digan quien está recibiendo nuestros mensajes y si están reaccionando a ellos (haciendo RT, dando Like, visitando las ligas, preguntándonos, etc.) Hay varias herramientas que nos pueden ayudar a dar seguimiento, pero primero debemos determinar que es lo que vamos a medir y como.

Espero que estos puntos te ayuden a crear una estrategia de social media con buenos resultados ¿tienes algo que añadir o alguna pregunta? No dudes en dejarla en los comentarios.

La eficiencia de las camisas

Hace mucho tiempo leí un tweet de ya no me acuerdo quien, que en su momento me causó gracia pero hasta ahora me cayó el veinte que es un ejemplo perfecto de como muchas empresas entienden la eficiencia, tanto en sus procesos productivos como para medir resultados de su web o participación en redes sociales.

El tweet decía más o menos así:

Hace tiempo tardaba una hora planchando una camisa y quedaba toda arrugada. Ahora me tardo 10 minutos. No me acuerdo quien

Camisas esperando a ser planchadas.

Foto de Klara

Y así es en muchas empresas: entienden la eficiencia como hacer las mismas cosas más rápido aunque estén mal. La raíz del problema es que generalmente no se entiende que se está midiendo y para que.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en como se miden muchas veces los resultados de un sitio web o en una red social. Para muchas empresas el éxito de su sitio se mide a través de visitas mensuales y tiempo que cada uno de los visitantes pasa en el sitio, pero sin recordar que el objetivo de un sitio web no debe ser que la gente lo mire, sino llevar nuevos clientes a la empresa o mejorar las relaciones con los ya existentes.

“¿Cuánta gente visita mi página?” no nos dice si nuestro sitio está cumpliendo ese objetivo. Es posible que hoy tengamos tropecientos mil visitantes que pasan una hora cada uno en el sitio. ¿Y después? ¿Se van? ¿Quiénes son estos tropecientos mil? ¿Clientes potenciales, existentes, visitantes que vieron algún anuncio nuestro, o entraron por error creyendo que encontrarían otra cosa?

Si no respondemos esas preguntas nuestra estrategia se basará simplemente en obtener más visitantes, gastando dinero para atraerlos esperando que algun compre algo, aunque sea por casualidad. Estaremos dejando las camisas arrugadas más rápido.

Para saber con mayor exactitud que tan útil está siendo nuestro sitio es mejor preguntarse “¿Quiénes visitan mi página? ¿por qué llegaron aquí? ¿responden a las llamadas de acción?” y esas respuestas nos dirán que está pasando y que estrategias podemos adoptar para mejorar.

Es perfectamente posible que una de las estrategias sea tener menos visitantes, pero más enfocados y que una mayor proporción de ellos se convierta en nuestro cliente, de manera que aunque sean menos visitas tendremos mejores ingresos. Además, aquellos que no se conviertan en nuestros clientes por lo menos sabrán bien de que se trata nuestro sitio y podrán regresar otro día con mejor disposición o recomendarlo a un amigo.

Lo que nos lleva al tema de redes sociales. Igualmente, no se trata de cuantos “amigos”, “fans”, “likes” o “seguidores” tengas, sino de quienes sean ellos y que tan bien te lleves. Un grupo de pocos amigos pero cumplidores puede ayudarte a cumplir tus objetivos mucho más fácilmente que una turba poco involucrada.

Cuando estés haciendo tu estrategia de marketing en la red, tanto web como redes sociales, pregúntate “¿cómo le hago para dejar las camisas bien planchadas?” y no nada más “¿cómo le paso la plancha a más camisas?”

En el futuro los diseñadores web podrían desaparecer

Por lo menos eso dice este artículo de opinión en la revista Smashing y que ha causado reacciones entre casi todos los diseñadores de renombre. En lo personal dudo mucho que el papel del diseñador deje de tener relevancia al corto o mediano plazo.

El argumento central de la columna editorial se centra en que lo más importante de la web son los datos y el contenido; conforme estos datos se liberan para poder presentarse en cualquier dispositivo (listófono, tableta, televisión, reloj despertador, cafetera, yoyo, etc.) el diseño en cada sitio dejará de ser relevante ya que la interfaz principal será la del dispositivo donde estés viendo la información.

El problema con el artículo es que olvida dos cosas: 1) La web como la conocemos hoy, con páginas y sitios, no va a desaparecer; y 2) el fin de esa información y datos es impulsar a quien la consume a que haga algo.

El primer punto es más fácil de abordar. Estos dispositivos nuevos no vienen a reemplazar a la web, sino a hacerla más accesible, más disponible y más flexible. Si acaso el papel del diseñador (y el sufrido desarrollador esclavizado tras bambalinas sin esperar reconocimiento) será más importante, ya que necesitará la experiencia y conocimiento para hacer que la información pueda adaptarse a los diferentes dispositivos y las circunstancias en que se estén usando.

El segundo tiene que ver con lo que debería ser la finalidad de todo sitio web. La información que ponemos (por lo menos si buscamos trascender de lo meramente personal) generalmente busca un objetivo: aumentar ventas, conseguir votos, concientizar, crear presión social, etc. Este objetivo debe quedar claro en los consumidores y además les debemos dar un camino que ellos puedan seguir fácilmente para aumentar las probabilidades de que nuestra audiencia haga lo que queremos.

Más o menos lo que Ryan Carson quiso dar a entender con su tweet y el post de “Ser Profesional de UX no es un trabajo de verdad”.

Los diseñadores y desarrolladores irán cambiando la manera en que resuelven los problemas de información de un paradigma centrado en el navegador o el dispositivo a un paradigma centrado en la experiencia de usuario y lo que queremos que haga.

Es algo que ya estamos viendo pero que va a cobrar cada vez más relevancia.

La Batalla de Inglaterra y los medios sociales

En la película de 1969, “La Batalla de Inglaterra“, hay una frase muy contundente cerca del final cuando los británicos están tratando de comparar cifras con lo que dicen los alemanes. El mariscal Dowding simplemente dice: “No le presto atención a la propaganda. Si nosotros estamos en lo correcto, se van a dar por vencidos. Si ellos están en lo correcto, los tendremos aquí en la semana”.

Aunque muchas veces no es tan fácil para nosotros a la hora de establecer una estrategia de medios sociales, el tener un objetivo claro y preciso al cual queremos llegar nos va a ser imposible, o irrelevante, el obtener información de verdad de los números que adoptemos como parámetros de medición.

Sitios web con calidad

Hacer un sitio web de calidad es más que desarrollar buen código o tener un diseño visualmente atractivo. Muchas cosas influyen en la impresión final que va a dejar el sitio en las personas que lo visiten y lo más importante es definir con anterioridad cual queremos que sea esa impresión.

De Robertobaca.Net

Lo primero es definir que es calidad y si algo me acuerdo más o menos de mis clases en la universidad es que la calidad al final la define el consumidor en la medida en que cierto producto cumple con sus expectativas.

Es decir, lo primero que tienes que pensar es quienes van a ser los visitantes del sitio, que es lo que quieren de él, y entonces elaborar un sitio que les dé lo que quieren de manera fácil, rápida y accesible.

Entonces, un sitio de calidad, aparte de tener la información que los clientes desean, debe ser:

  1. Encontrable: Debe haber por lo menos una buena oportunidad de que aparezca en las búsquedas de términos relacionados.
  2. Accesible: Los requisitos técnicos para visitar el sitio deben ser fáciles de cumplir, pero no se debe excluir a los visitantes que no los cumplan.
  3. Utilizable: El visitante debe poder encontrar fácilmente la información que necesita así como todo lo que puede hacer en el sitio.

No hay una fórmula exacta para lograr todo lo anterior, pero sí hay mejores prácticas para aumentar la calidad de nuestros sitios y evitar caer en trampas que los hagan inservibles a nuestros visitantes.

Una de las mejores reglas a seguir es escribir en código estandarizado, no abusar de tecnologías restrictivas como flash y ajax, cuando se usen hacerlo en plena conciencia de sus limitaciones y buscar una manera de contrarrestarlas.

Escribir claro, sin verborrea, conciso y sobre el tema del sitio ayudará al visitante a hacerse de la información así como a los buscadores a indexarla correctamente.

Una buena navegación ayudada de un diseño visualmente interesante que ayude a clarificar las secciones y elementos importantes también es de gran utilidad para las personas que visitan el sitio por primera vez o incluso para aquellos que ya han estado antes.

Pero lo más importante es tener un objetivo bien definido de quien queremos que sean nuestros visitantes y como vamos a medir el éxito del sitio, ya sea por visitas nuevas, repetidas, por suscriptores, ventas, etc. Pero tiene que ser algo concreto y medible. Esto, junto con un sistema que deje a nuestros visitantes opinar sobre el sitio nos ayudará a corroborar si de verdad tenemos una página de calidad o no.