Full Metal Jacket

Ayer (o antier, depende de cuando termine de escribir este post) Cybergus mandó este tweet. Prácticamente acababa yo de escribir mis puntos de vista sobre diseñadores y desarrolladores de web en mi blog en inglés y sus respectivos papeles y complementaridad en la creación de un buen sitio web, así que respondí con este otro.

Y creo que es cierto. No es por molestar al buen Cybergus, aunque así parezca a veces (nomás cuando se trata de Mac vs PC, je je) sino para recalcar la importancia de tener ambos lados de la ecuación bien balanceados. Un sitio que se vea muy bonito pero no funcione bien, no es un buen sitio. Igualmente, un sitio con funcionalidad excelente pero escondida tras una pantalla impenetrable de argot y ligas indescifrables no será usado, tampoco es un buen sitio.

Lo bueno es que tanto los principios de buena codificación como los principios de buen diseño pueden aprenderse más o menos fácil y rápidamente. Ojo, esto no significa que sea rápido y fácil convertirse en buen diseñador o desarrollador. Eso lleva años y va más allá de lo que se puede aprender simplemente leyendo o tomando alguna clase. Pero lo que sí es relativamente fácil y sencillo es comprender el por que de la importancia del buen diseño (claro, atractivo, amigable) y el buen código (rápido, compacto, fácil de mantener).

Muchos de los debates que se dan entre “diseñadores” y “desarrolladores” son sobre argumentos que no son tales, sino simplemente derivados de la incomprensión del papel del otro y de su complementaridad. Se debate sobre falacias.

Cierto, un diseñador sabe como disparar una bala que llegue directo a los ojos, pero el desarrollador sabe como hacer que esa bala tenga suficiente rigidez para penetrar y expandirse en la cabeza. O, como bien lo demostró el soldado raso Gomer Pyle: “Siete Seis Dos milímetros. Envoltura. Metálica.” Sólo que si lo haces bien no necesariamente viviendo en un mundo de mierda ni dejando el baño hecho un asco.