Facebook y la bolsa de valores: it’s complicated

Hace unos días, el viernes 18 de mayo para ser más exactos, Facebook se convirtió en una empresa “pública” como le llaman en Estados Unidos, o sea, salió a cotizar en bolsa donde cualquier persona (el público) puede ser dueño de parte de la empresa comprando acciones.

Antes de esto hubo una gran campaña de promoción para que la gente conociera las opciones de inversión y comprara las acciones, y los analistas determinaron alegremente que las acciones costarían US$38 cada una, con muchos discutiendo la posibilidad que subieran hasta alrededor de los US$100 en los primeros meses.

Pero otros argüían que no era para tanto y que probablemente el precio de la acción debería estar cerca de los US$17 con expectativas más modestas de crecimiento. Algunos recomendaban no comprar Facebook durante la salida. Obviamente nadie les hizo casos por amargados y aguafiestas.

Y como los amargados nunca tienen la razón la IPO (oferta pública inicial) fue exitosa y las acciones se vendieron como churros a US$38. La gente fue feliz…

…hasta el final del día cuando se vio que las acciones solo habían incrementado modestamente su valor. La algarabía se tornó en calma tensa. Fue hasta el lunes cuando se convirtió en desánimo porque las acciones bajaron de valor un 12%, desconcierto el martes, cuando bajó otro tanto y furia el miércoles cuando siguieron con la tendencia a la baja (aunque menos y con un pequeño crecimiento en after-hours), y más aún cuando se reveló que Facebook había avisado a los corredores de bolsa que las previsiones de ganancias para el resto del año habían bajado, y estos decidieron decirle nada más a unos cuantos de sus inversionistas importantes, no a todo el público.

Ahora un enorme número de inversionistas pequeños y medianos han decidido demandar a Facebook y los corredores por haber ocultado esta información, lo cual podría tener consecuencias importantes para la empresa y su participación en la bolsa. Facebook se defiende diciendo que hicieron lo correcto dando la información a los corredores, pero los inversionistas dijeron que lo deberían haber hecho público durante la gira promocional, no nada más a los corredores, sobre todo cuando se supo esto una semana antes de que salieran las acciones a la venta, durante plena campaña.

Por si fuera poco, el día de la salida a la bolsa errores en el sistema de Nasdaq (la casa de bolsa) evitó que se ejercieran millones de transacciones, lo cual también ha provocado algunas demandas.

La caída en acciones de Facebook, sin embargo, fue vista por varias personas familiarizadas con medios sociales y tecnología, como Mark Evens quien advirtió de las dificultades que tendría Facebook como empresa pública, y otros que hicieron notar que el éxito de la red social no se ha trasladado al ámbito móvil que es el que está en crecimiento, y que cada vez más gente usa Facebook desde la aplicación para celulares, la cual no tiene publicidad.

Claro, el problema es que la gran mayoría de los inversionistas no conoce en lo que invierte y se dejan llevar por la propaganda, percepciones y sus sentimientos personales. Es una muestra más de que los mercados son irracionales, a pesar de lo que los economistas quieren creer (no todos, algunos ya reconocen la situación).

¿Es éste el fin de Facebook? No necesariamente. La empresa sigue todavía en manos de Mark Zuckerberg (56% de las acciones) así que seguirá siendo él quien tome las decisiones y no lo puede botar fácilmente el consejo de accionistas como a Steve Jobs en su momento. Zuckerberg es un tipo inteligente, rodeado de tipos inteligentes y es muy probable que pueda decifrar el problema móvil para llevar a la empresa a un camino seguro de rentabilidad. Lo que sí es cierto es que primero las acciones caerán hasta el nivel en el que realmente deben estar, alrededor de US$17 si los analistas amargados no se equivocaron, para entonces sí poder crecer.

Claro, esta es la visión optimista. En el peor de los casos llegará otra cosa antes que Facebook pueda resolver sus problemas y los barrerá del mercado.

De cualquier manera, será muy interesante lo que pase con Facebook este año y determinante para el futuro a largo plazo de la red social más popular del mundo.

¿Quieres ver lo que está pasando con las acciones de Facebook? Mira la página de Facebook en Nasdaq.