Las nuevas opciones de privacidad para Facebook

A mucha gente le ha preocupado la nueva característica de Facebook de mostrarte un panel actualizado en tiempo casi real de la actividad de tus amigos. Ahí aparece lo que acaban de hacer, comentarios, actualizaciones, “likes”, etc. El problema es que puedes ver lo que hacen no solo relacionado contigo, sino también con sus amigos, gente que tal vez no conozcas. Eso quiere decir que puede haber gente que tú no conoces que también puede estar viendo lo que haces.

Hay una cadena por ahí que dice que para que no pase eso cada uno de tus amigos tiene que suscribirse y quitar la palomita de las opciones para ver tu actividad. Eso es falso y no sirve. Lo único que hace es que no verás las actualizaciones de esos amigos, pero sus amigos pueden seguir viendo tus actualizaciones.

Para que gente extraña no pueda ver lo que haces tienes que meterte a las opciones de privacidad de Facebook y ajustar las opciones acorde a lo que quieres que otra gente pueda ver, y quien no puede ver. Facebook te ofrece mucho control a la hora de ajustar tu privacidad, pero es algo a lo que le tienes que dedicar tiempo.

Hace tiempo hice un video sobre como crear listas de amigos e indicar que es lo que puede ver cada uno:

Y ahora lo he actualizado un poco con este otro video sobre las nuevas opciones de privacidad de Facebook:

Tu sitio y las políticas de privacidad

La semana pasada entró en vigor la nueva ley de protección de datos personales que pretende “proteger” la información que la gente deja por todos lados. Si eres de los que recoge información a través de tu sitio, blog, encuestas y eso dice que es lo que puedes recoger y como debes manejar esos datos. También dice a que tienen derecho las personas que dejan sus datos.

Por ejemplo, esta ley dice que únicamente debes recoger los datos que sean estrictamente necesarios para lo que vas a hacer. Más de una vez me ha tocado que para tener acceso a algunos sitios me piden número de teléfono y hasta dirección física cuando no hay razón por la que deban pedirla.

Otra cosa a la que hay que estar muy atentos es que tu sitio debe tener una política de privacidad en donde especifiques a la gente que información estás recabando, que vas a hacer con ella y darle a la gente la oportunidad de corregir o eliminar la información que tengas sobre ellos.

Muchas de estas cosas son de sentido común y nunca está de más el tener una política de privacidad aunque no sea cuestión de ley. En esta ley no estamos contemplado los bloggers comunes y corrientes que no tengan intereses comerciales y reúnan la información con fines simplemente comerciales. Como este sitio, donde la única información que se te pide es para los comentarios, que además son de Disqus, así que si tienes un problema, es con ellos. A mí no me vengas 😛

Pero si reúnes más información personal o tienes algún fin comercial, entonces sí debes elaborar una política de privacidad. De cualquier modo es conveniente que tengas en mente como manejas la información que otras personas puedan dejar en tu sitio.

El secreto para conservar tu privacidad en Facebook (y otros sitios)

Mucho se ha hablado últimamente sobre la privacidad, o falta de esta, en Facebook y como no nos han protegido a la hora de compartir nuestros datos, fotos, pensamientos y otras actividades que preferiríamos se quedaran en un círculo pequeño de amistades en vez de a la vista de todos o en la base de datos de mercadotecnia de una mega corporación.

El problema es que internet se hizo para compartir. Irónicamente, aunque nació de un proyecto ultrasecreto de la guerra fría, cuando pasó a manos civiles el principal objetivo era que científicos y académicos compartieran información libremente. En ese entonces eran pocos, se conocían entre todos y todo circulaba abiertamente. Nunca se pensó en meter cosas como encriptación, niveles de seguridad, diversos círculos de privacidad, etc.

Todo quedaba a la vista: desde las últimas teorías sobre la gran inflación al inicio del universo, hasta las peleas sobre la mejor manera de hacer un sandwich, hasta las flame-wars más vergonzosas. El espíritu siempre fue de apertura y divulgación.

Ese espíritu continúa en las redes sociales, cuando abres una cuenta en Facebook, Twitter, MySpace, Hi5, o cualquier otra, debes suponer que están creadas para facilitar compartir la información que pongas ahí, no para dificultar su acceso.

Toda red social es una conversación, pero no una conversación que ocurre de manera aislada en un cuarto tras puertas cerradas con triple candado y un legión de rinocerontes artillados cuidando la entrada. Son conversaciones que ocurren en medio de una fiesta concurrida en la que todo mundo puede escuchar, caminar de grupo en grupo, intervenir, participar.

Siempre que pongas algo en una red social hazlo con la idea de que va a llegar a oídos de alguien más. En la vida real ocurre, a veces alguien le cuenta algo, tal vez por accidente o porque eran grandes amistades hasta que se pelearon, el chiste es que a todos nos ha pasado que de pronto alguien se entera de algo que no queremos que se enteren. En las redes sociales pasa igual, por muchos niveles de seguridad que haya siempre existe la posibilidad de que algo se escape.

Por supuesto protege tu información más sensible, como tu edad, dirección real, las fotos de aquella vez en el carnaval, pero recuerda lo que decía Ben Franklin: “Tres personas pueden guardar un secreto, si dos están muertas”. Una vez que lo pones a la vista de alguien más corres el riesgo que empiecen a correr, no importa que tantos candados de privacidad hayas puesto.

Las empesas de redes sociales son eso: empresas. Aunque digan que van a cuidar de tus datos a fin de cuenta existen para hacer negocios, no para cuidarte. El mejor cuidador de tus datos eres tú, y si te da mala espina compartir algo, no lo compartas.

Mira tu perfil como otros lo ven

Ahora que ha estado muy mencionado lo de la privacidad de los datos en Facebook y mucha gente se preocupa de que les estén vienddo los chones que pusieron en el tendedero, tal vez tengas la curiosidad de saber que tanto estás compartiendo y que tanto es tantito.

El sitio ProfileWatch pretende ayudarte a encontrar las respuestas. Después que le das el URL de tu perfil (viene una útil ilustración para encontrarlo) la aplicación va y lee todo lo que has hecho público y te lo muestra. También te da una calificación de privacidad que mide cuan “expuesto” o “seguro” estás.

Aquí es donde tengo mis problemas con este sitio. Lo mucho o poco que reveles de tu perfil en Facebook no te hace más o menos seguro, sino el tipo de cosas que pongas en tu perfil.

Por ejemplo, para mi perfil en Facebook ProfileWatch me da una calificación de 6.1, o sea que estoy compartiendo mucho más de lo que sería el perfil ideal. Sin embargo ninguno de los datos, asociaciones, fotos o posts que están a la vista del público son cosas privadas, potencialmente peligrosas o que no quiera tener a la vista de todos. Al contrario, a algunas me gustaría darles más visibilidad.

Por otra parte, una persona que obtenga una calificación alta puede creerse “segura” y al mismo tiempo revelar un dato confidencial, como su número de celular, en su bio o en algún foro abierto.

La manera en que se crea esta calificación también me deja con dudas. Cuando visité el sitio por primera vez obtuve un resultado de 5.3. Aprovechando que estaba en eso escribí un par de párrafos para la biografía, que antes tenía vacía, y la dejé abierta para que todo mundo la pueda leer.

Así que, supuestamente, ahora estoy compartiendo más información. Sin embargo mi índice de “privacidad” subió a 6.1 Así que ya no entendí.

ProfileWatch es un sitio útil que te puede ayudar a ajustar tu perfil para que revele lo que tú quieres, pero no te vayas con la finta de la calificación, en realidad no significa nada.

La maquiavélica estrategia de Facebook

Hace unas semanas Facebook introdujo cambios a sus políticas de privacidad que básicamente le permitían pasar toda información tuya a desarrolladores y anunciantes a menos que específicamente declararas que no quieres hacerlo.

Claro, los controles para encontrar estas opciones y cambiarlas primero tienes que pasar por un laberinto, saltar un foso lleno de cocodrilos y ganarle al chupacabras en un concurso de volados. Nada fácil, y luego no sabes a que le estás diciendo que sí, a que no y como te afectará esto en el resto del sitio.

A mucha gente esto le pareció un abuso de confianza y un atentado contra la vida privada. En realidad a la mayor parte de los usuarios le pasó de noche y, o ni se enteraron o no les importó, a pesar que debería. A los que sí les importó les importó mucho y empezaron a salir grupos para salirse de Facebook, instrucciones de como borrar tu cuenta o hacer tus datos privados y alternativas a Facebook donde tú tienes el control total de tu privacidad.

Ahora Facebook dice que se arrepiente, bueno, Zuckerberg en un mensaje todo compunción y humildad, anunció que hará las opciones de privacidad más fáciles de encontrar y de cambiar, y que la opción para compartir información con empresas será sólo si tú quieres, no al revés.

Muchos pueden pensar que Facebook regó el tepache y ahora quiere enmendar la situación. En realidad fue un paso planeado maquiavélicamente e implementado de manera genial.

No es la primera vez que Facebook ha provocado a una horda iracunda al compartir datos privados, así que bien sabían lo que estaban haciendo. Al compartir datos de manera obviamente exagerada estaban buscando esa reacción. Al dar marcha atrás, contentan a gran parte de esa gente.

El resultado final es que ahora Facebook está compartiendo más datos tuyos de los que compartía antes, ofrece más a los desarrolladores y anunciantes, y los usuarios están contentos porque fueron escuchados y ejercieron su poder para que Facebook rectificara.

¿Qué tanta confianza depositas en las redes sociales a la hora de darles tus datos? ¿Qué datos les das? ¿Qué datos nunca les darías?

¿Pesadillas para los “Social Media Experts”? ¡Al contrario!

Sieving 05

Lo que para unos es valioso, para otros es desechable. Filtrar el contenido y nuestra audiencia es esencial para descubrir lo que nos dará más valor. Image by Wessex Archaeology via Flickr

Ultimamente un servicio que ha hecho algo de eco en las redes sociales es el Web 2.0 Suicide Machine que sirve para que te den por muerto en Facebook, Twitter, Linked In y My Space y borra todos tus rastros de esas redes. También Facebook ha implementado nuevas opciones de privacidad para evitar que tus perfiles sean bombardeados por publicidad no deseada y formas para reportar perfiles espameros en caso de que lo primero no funcione.

A esto Eduardo Arcos le llama, medio sarcásticamente, una “pesadilla” para los expertos en medios sociales:

El Web 2.0 Suicide Machine es como la pesadilla de todo Social Media Expert, ¿no? me da risa lo de “so many people you don’t care about” 😛Twitter / Eduardo Arcos

Aunque sé que Eduardo se está refiriendo al “experto” que aparece de la noche a la mañana ofreciendo “miles de seguidores” y cuya estrategia se basa en bombardear indiscriminadamente a usuarios de Facebook poniendo sus nombres en notas o fotos publicitarias, en realidad tales estrategias para separar la paja del contenido real son una verdadera oportunidad para el verdadero experto en medios sociales, el que sabe que se trata de forjar relaciones, trabar amistad y aplicar el “hoy por ti, mañana por mí” que es lo que le da peso y valor a las interacciones en medios sociales.

¿Por qué? Si le enseñamos a los usuarios a bajar el volumen de ruido que leen en sus timelines lo que queda tendrá más valor para ellos. Lo mismo al revés: los usuarios que decidan eliminarnos como una fuente de ruido dejará a los usuarios que nos consideran valiosos.

Recuerda, tu estrategia no debe ser nada más juntar seguidores, contactos o fans, sino cultivar relaciones de calidad y con alto valor recíproco. Como dicen las abuelas: “nadie es monedita de oro para caerle bien a todos”.

Por muy bueno que sea tu producto o tu servicio, no todo mundo tendrá interés. Concéntrate en quienes sí lo tienen y no atosigues a los que no, eso sólo te dará mala fama y lo lograrás todo lo contrario a lo que querías obtener.

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