Como usar Instagram y sus nuevos videos para tu empresa

Hoy mismo Facebook anunció que su aplicación Instagram de fotografías comenzaría a poder grabar videos de 15 segundos para modificar con filtros y compartirlos con la gente que quieras. Algo igualito a lo que hace Vine de Twitter pero con 9 segundos más y filtros para sentirse artista vanguardista incomprendido. También puedes creerte hacer videos de stop-motion.

“¿Y a mí qué?” seguro que dirán. Pues si eres el encargado de promocionar una marca, empresa, negocio, changarro, o algo así, seguro te interesará saber que, como Instagram de siempre, se integra con Twitter, Foursquare, Flickr y Facebook; aunque Youtube todavía no.

instagram

El video es mucho más atractivo que una imagen estática. En 15 segundos, con algo de creatividad puedes mostrar como funciona tu producto, como hacer algo sencillo, como arreglar un pequeño problema, o demostrar que eres bien bueno para hacer algo en particular (como dar clases de piano, organizar fiestas o comer quesadillas).

“Pero para eso mejor hago un videote grande, con valores de producción, historia y alguno de los Bichir que salen en todo.” Pues sí, pero ¿cuánto te va a costar todo eso? En tiempo y en dinero. Y encima, ¿quién tiene el tiempo o las ganas de ver un videote, y luego con los Bichir que ya están bien quemados por salir en todo.

En cambio, pensar y elaborar un video de 15 segundos no cuesta mucho, y es un video que luego puedes copiar a todos lados, ponerlo en blogs, páginas, etc. y a nadie le importa ver 15 segundos de video. Si lo planificas bien puede resultar bastante útil, barato y efectivo, y hacer un montón de videos pequeños para distribuir según lo amerite la ocasión.

La aplicación de Instagram es gratuita y está disponible para iOS y Android.

El de los anuncios en medios sociales

Según el señor Glenn Fogel, alto ejecutivo de Priceline, anunciarse en medios sociales es una pérdida de dinero y recomienda mejor crear una experiencia y que pueda ser retransmitida por los medios sociales.

Tiene razón, en varias cosas. Los medios sociales no son un simple medio para anunciarse y ya. Tampoco es cosa de contratar un community manager y ya está. Implica muchas más cosas, estrategia, planificación e inversión para poder sacar provecho de ellos.

¿Es la publicidad en medios sociales una pérdida de dinero?

Gracias a Yoriento me entero de la opinión de Glenn Fogel, director de estrategia de Priceline, un sitio de viajes, sobre la hotelería y el uso de los medios sociales que dio en la conferencia “No Vacancy” de Sidney y que recoge el blog PuroMarketing. Entre otras cosas dice que los hoteles pierden mucho dinero contratando publicidad en Youtube, Facebook y otros que son vistos como una interrupción y a la gente eso le molesta.

En vez de eso dice que los hoteles deben concentrarse en mejorar la experiencia de quedarse en su hotel y es cuando los medios sociales se convertirán en embajadores de su compañía y en vez de forzar una buena recomendación estas ocurrirán por sí solas.

La verdad sí tiene mucha razón. El problema es que muchas empresas todavía ven a los medios sociales como un canal más de publicidad en vez de un medio de comunicación de dos vías y parte de toda la experiencia (“online” y “offline”) que un cliente tiene con la empresa.

No se trata nada más de gestionar comentarios, monitorear actividad y manejar crisis de comunicación; sino de poder escuchar al cliente, conocer sus necesidades y en torno a esto crear la experiencia más satisfactoria para ellos.

Al final el señor Fogel tiene razón en varias cosas: 1) se trata de crear experiencia, 2) muchas empresas están perdiendo dinero poniendo anuncios en medios sociales, y 3) hay mucho charlatán suelto. La culpa no es de los medios sociales sino como se usen.

Una entrevista muy reveladora con los creadores de @oldspiceguy

La publicación en línea FastCompany conisiguió una entrevista con el equipo que está detrás de @oldspiceguy, una campaña muy exitosa que ha conseguido viralizarse como nada nunca antes y que está causando revuelo en estos momentos.

Esta campaña es algo imprescindible para cualquiera interesado en marketing online, “community managers”, “social media experts” y demás curiosos. Seguro que va a ser caso de estudio en el futuro en las universidades que toquen estas materias.

Old-Spice refresca las campañas en medios sociales

Los nuevos comerciales de Old Spice han resultado ser todo un fenómeno. La empresa generalmente se asocia con gente de mayor edad y buscaba refrescarse para llegar a un consumidor más joven (supongo que sus clientes anteriores ya se habían muerto todos) y se les ocurrió un comercial muy divertido por lo surrealista de la presentación.

Youtube, Facebook y Twitter se encargaron de que el comercial traspasara las fronteras de los medios tradicionales y que incluso gente como yo que no vemos televisión y rara vez prestamos atención a un comercial lo viéramos.

Ahora, aprovechando la conversación que se armó, Old Spice comenzó por contestar a los tweets usando la misma forma de expresarse que el personaje del comercial. Luego fue más allá y ahora los contesta con videos en Youtube usando al mismo personaje. El resultado es muy entretenido y es un ejemplo excelente de como hacer bien una campaña en medios sociales y aprovechar lo que se genera.

Los medios sociales no son medios publicitarios

Una de las cosas que debe quedar clara es que los medios sociales no son un medio publlicitario. Claro, puedes anunciar tus productos y servicios, pero sólo dentro de una conversación más grande que ya tengas con tus contactos. Pero en general, los medios sociales no sirven para publicidad. ¿Para qué sirven entonces?

La naturaleza de comunicación a dos vías hacen que los medios sociales sean un excelente método de mercadotecnia. No sólo nos sirve para escuchar los deseos e inquietudes de nuestros clientes, sino también para saber que está haciendo la competencia y para llevar a cabo investigación y desarrollo de nuevos productos.

De hecho las empresas que abren cuentas en medios sociales para hacerse publicidad, abierta o encubiertamente, al final son vistas de manera sospechosa y terminan perdiendo imagen si no se integran y comparten con la comunidad.

Sin embargo, hacer mercadotecnia es mucho más fácil y está bien visto. Dado que gran parte de los objetivos de la mercadotecnia es obtener inteligencia sobre nuestro mercado y nuestros clientes, y que la manera tradicional de obtener esta inteligencia es conversando con ellos, pues ¿qué mejor que los medios sociales para hacerlo?

Si formamos una red de contactos y se nos ve como un miembro honesto de una comunidad, podremos hacer preguntas y pedir favores, como rellenar un cuestionario, o pedir opiniones sobre algo. Lo que es más fantástico, en nuestra red seguramente encontraremos a mucha gente dispuesta a tener entre sus manos un nuevo producto para evaluarlo y opinar, decirnos lo que está bien o mal sobre el mismo. Esto anteriormente costaba miles o millones de dólares, pero con los medios sociales podemos implementar investigaciones de mercados más baratas (aunque no necesariamente mejor controladas).

Esto no quiere decir que no tengamos que hacer nuestra tarea: involucrarnos honestamente en una conversación directa con nuestros clientes y mercado, formar parte activa de las comunidades donde créemos presencia. Sólo hay que tener en cuenta que llegar y tratar de vender algo no va tan lejos como llegar y tratar de conocer. Ya después, los que puedan te echarán la mano.

Las noticias de la muerte de los sitios ha sido exagerada

Gaby Castellanos comenta hoy en su sitio:

Suelo decir en muchas de mis charlas que el microsite/la web ha muerto (tal como lo conocemos, para aclarar). Suele causar dolor de barriga, de tripas tal afirmación. Y a veces me lleva a traerme mucha gente en contra. Y se que es doloroso aceptarlo.La Web y el Microsite han muerto. Viva el Social Media. | gabycastellanos.com

No estoy de acuerdo. Las gráficas realmente no demuestran una tendencia general, son sólo algunos puntos dispersos que estadísticamente no tienen valor. Encima usa escalas de tiempo diferentes, compara sólo unas pocas marcas contra sólo unos pocos sitios de medios sociales (¿por qué no tomar MySpace o Friendster por ejemplo?). Vamos, me recuerda al análisis de los piratas y el calentamiento global.

Es cierto que el concepto de microsite ha cambiado y ahora debe incorporar a los medios sociales (por ejemplo, incluyendo los tuits que hablen de nosotros), extenderse a las redes sociales por medio de páginas de fans, y permitir la participación de los usuarios de redes sociales como usar su “login” de Facebook, compartir en diversas redes, etc.

Es decir, el microsite se convierte más en un agregador de las conversaciones, un punto de contacto que facilita encontrar y participar en esas conversaciones y no el simple mensaje de uno a muchos que era antes. Pero así tanto como muerto, no está.

Otra falla del análisis es confundir la cantidad de visitas diarias con la utilidad, efectividad o salud general del sitio. De siempre ha sido cierto que la gente no necesita visitar el sitio de una marca todos los días, no tiene caso. Sólo la consultarán cuando necesiten más información sobre la marca o estén a punto de realizar una compra.

Lo que las redes de medios sociales hacen es suplir parte de esa necesidad sirviendo como punto inicial para buscar información, preguntar a otros usuarios, compartir experiencias, etc. Por eso es tan importante para las marcas tener presencia en estas redes.

Sin embargo, esto no significa para nada que en algún momento no acudan al sitio de las diferentes empresas. Al contrario, cuando lo hacen será mejor informados, con preguntas diferentes y con un objetivo distinto al de antes. Y cuando lo hagan más te vale tener un buen sitio que se acomode a resolver esas preguntas o canalizar al visitante apropiadamente.

No, Gaby, creo que te equivocas del todo. El sitio web y el micrositio no están muertos, al contrario, están más vivos que nunca. Simplemente su orientación y objetivos, así como la manera de medir su éxito, han cambiado.

El código QR

Si estás viendo este post desde mi sitio, probablemente te habrás dado cuenta del cuadrito chistoso que aparece a la derecha y te estés preguntando ¿qué es eso? Eso es un código QR.

El código QR se inventó en Japón donde, según los que saben de estas cosas, es muy utilizado. Es como un código barras sólo que en vez de poner la información en una línea, o barra, lo hace en las dos dimensiones de un cuadro y así puede guardar mucha más información. Por la manera en que está hecho el código se puede imprimir en varios materiales, incluso hay quienes lo han bordado, y también se pueden añadir algunos dibujos y logotipos sin perder su información. El dueto Pet Shop Boys usó un código QR como portada de uno de sus discos.

El nombre QR viene de Quick Response que es lo que busca este código, ser un instrumento para facilitar una respuesta rápida del público, donde quiera que veas el código (en la calle, revista, periódico, folleto) puedas leerlo y llevar a cabo la acción pretendida por quien lo generó.

Con la llegada de los teléfonos celulares con cámara integrada estos códigos se han vuelto muy útiles. Usando una aplicación para descodificarlos (yo uso BeeTagg que tiene versiones para diversas marcas y modelos de celular) simplemente se vuelve cosa de apuntar con la cámara. También puedes usar un programa como el de iCandy y usar la webcam de tu computadora para leer los códigos.

¿Para qué sirve? Bueno, imagínate que vas por la calle y ves un póster sobre un evento, apuntas la cámara de tu celular, lees el código y te manda a una página donde te puedes registrar o ver más información. O le pasas tu tarjeta de presentación a alguien y en el reverso imprimes un código QR que los lleva a tu perfil de LinkedIn o a tu blog. O te pintas el código QR de tu Facebook en el cachete, que sé yo.

Generar un código QR estos días también es bastante sencillo. El mismo sitio de BeeTagg tiene algunas herramientas para hacerlos, pero no es el único sitio. La manera en que los genero en el blog es usando el plugin QR Code Widget para WordPress. Este se encarga de convertir el URL de cada post en un código QR que después puedes poner en cualquier parte.

Obviamente nada más para el blog como hago aquí, pues no tiene mucho chiste, es mejor poner una liga. El código QR está más a gusto sirviendo de puente entre un medio impreso y uno digital. Si parte de tu promoción se hace a través de material impreso o pintado (como los autobuses) puedes considerar usar códigos QR para capturar gente de manera inmediata en vez de esperar a que lleguen a su casa y que se les haya olvidado tu mensaje.

Actualización 20 de abril.

El fabricante de accesorios, bolsas y esas cosas que se usan para aparecer más trucutú, Louis Vuitton ha contratado a la agencia publicitaria japonesa SET para diseñarle unos códigos QR bien cucos que además de dirigir a las japonesas a lugares en línea donde pueden comprar bolsas de US$3,000 también sirven como decoración y hacen muy atractiva la publicidad en vez de ser un laberinto feo en una esquina. Chequen el dibujito y háganle clic para ir al blog de la fuente.

OPP Número 4

Cydia pomonella
Image by dhobern via Flickr

Es el cuarto número del podcast de Onomatopeyas Pícaras Peligrosas. En este OPP hablo de:

La rumorada chirriscomputadora de Apple.

La tienda Cydia que busca ser una alternativa a la Apple App Store

La tienda de música Mixup Digital

Y publicistas que no saben nada de publicidad en Web.

En la música pongo I’m Alive de Nova Express.

Este podcast se distribuye con licencia Creative Commons 0 (excepto la música que tiene su propia licencia)

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Conseguir un trabajo nuevo a través de tu portafolios

AcordeónFotografía por Mireia vía Flickr

Muchos diseñadores gráficos, fotógrafos, artistas y similares saben de la importancia de tener un portafolios con sus trabajos para convencer a nuevos clientes o patrones y que los contraten.

Sin embargo el uso de un portafolios no tiene porqué limitarse a las ramas artísticas, sobre todo en esta era electrónica donde es muy fácil poner ejemplos de nuestros pasados logros. Programadores, escritores, ingenieros y otros pueden añadirle más interés a su curriculum o résumé añadiendo un portafolios en línea.

Pero no todo es tan fácil, un buen portafolios debe reunir los mismos requesitos de un sitio web: estar actualizado, ser fácil de usar y poderse encontrar. Thursday Bram nos ofrece una guía de 7 trucos para tener éxito con nuestro portafolios en el sitio de Stepcase Lifehack. El original está en inglés pero interpretado rápidamente dice más o menos así (notas adicionales mías en italicas):

  1. Ponerlo en línea. Si lo mandas como anexo en un correo electrónico puede que no lo abran por miedo a los virus (o que lo filtre el servidor de correo). Tampoco leerán un portafolios de papel. Una liga a tu portafolios tiene mejor oportunidad de verse.
  2. Que no haya que descargar nada. O sea, nada de PDFs, archivos de Word o cualquier otra cosa que haya que descargar y abrir. Si eres programador no incluyas ejecutables, sino capturas de pantalla.
  3. Organiza el portafolio. No necesariamente en orden alfabético (o histórico, o las plastilinas del kinder) pero debe ser lógico para el reclutador donde debe hacer clic y qué va a ver. Hazlo para que hasta tu abuelita lo entienda (a menos que tu abuelita sea Grace Hopper).
  4. Contextualiza. Incluye etiquetas y descripciones de lo que estás mostrando. Sin un contexto adecuado quienes vean tu trabajo no van a saber ni de que se trató ni porqué es importante. Usa esto como un reto para exponer tus habilidad de comunicación y pulir tu redacción.
  5. Dale enfoque. Expón los trabajos que reflejen a lo que te quieres dedicar (los que den a conocer las habilidades que quieres usar en una nueva carrera o que le interesarían a un empleador). Puedes crear portafolios separados para cada una de las carreras que te interesen.
  6. Usa una variedad de medios (me caga la palabra “multimedia”). No todas las habilidades se pueden expresar a través de la palabra escrita o la fotografía. Si quieres ser vendedor tal vez unas gráficas que demuestren tu desempeño sean lo mejor; si quieres ser animador, un video que demuestre como prendes al público es mejor que una simple fotografía.
  7. Compra tu propio nombre de dominio — o no. Si planeas mantener tu portafolios a largo plazo comprar tu nombre de dominio es buena idea, pero aún así puedes usar uno de los muchos sitios gratuitos donde puedes poner muestras de tu trabajo.

Thursday termina diciendo que ella se limita a poner trabajos que ha hecho bajo comisión para otros ya que los personales no han pasado por el mismo rigor de un trabajo pagado. Yo no he armado todavía un portafolios, pero he jugueteado bastante con la idea durante el último par de años, sobre todo para no olvidar que tanto he hecho.

¿Y tú? ¿Has hecho alguno? ¿Tienes planes para hacerlo? ¿Qué otra utilidad o peligro le ves?