Mac Mini después de casi seis meses

Se supone que iba a escribir algo antes, pero lo fui dejando.

En noviembre pasado, poco después que Apple renovara su casi olvidada línea de Minis para incorporar los CPUs Core 2 Duo me decidí a comprar una. La verdad tenía ganas de comprar una Mac desde hace rato pero los precios de las iMacs y las Mac Books me parecen injustificadamente altos, sobre todo para un sistema que no sé si le voy a encontrar utilidad o no.

Si bien la Mini no es precisamente barata si la comparamos estrictamente en base a capacidades técnicas con PCs en ese rango de precios, sí es mucho más barata que las demás Macs. Tomando en cuenta que puedes usar el mismo teclado y monitor de alguna de tus PCs viene siendo una adición muy efectiva a la colección.

Primeras impresiones: los fierros

La primer impresión es muy positiva. Es increíble que tanto poder de cómputo se concentre en un paquete tan pequeño. Es muy fácil encontrar un espacio para la Mini en el escritorio o esconderla si no la quieres tener a la vista. No es mucho más grande que un paquete de discos compactos (con caja, claro). Si acaso el único defecto será el alimentador externo de energía, pero no se puede todo en esta vida.

La Mini además es muy fácil de no escuchar. Prácticamente inaudible lo que la hace ideal para cualquier sistema de entretenimiento en el que no quieres un ruido de ventilador arruinando las escenas de suspenso.

La instalación fue muy fácil: la sacas de la caja, conectas el monitor con el adaptador incuido, el teclado y ratón que tengas por ahí, por último a la corriente, la red (si la quieres conectar, porque también tiene un adaptador inalámbrico integrado) y ya.

El proceso de configuración es bastante fácil y rápido. Tan fácil y rápido como lo sería el de Windows si los fabricantes como Dell y HP no se esforzaran en joderle la vida al consumidor. En cosa de nada quedas con la computadora lista para utilizar… bueno, después de las actualizaciones de rigor de las que ningún sistema se salva hoy en día.

Segundas impresiones: Velocidad, desempeño y el SO

El procesador central de la Mac Mini que me compré es un Core 2 Duo a 2.26 GHz y tiene 2 GB de memoria. Sería injusto compararlo con la Phenom II X4 de 3.0 GHz y 4 GB de memoria que tiene a un lado, así que no lo voy a hacer.

En vez de eso la voy a comparar con la Athlon 2.2 de 2 núcleos y 2 GB de RAM que tengo en el otro cuarto 🙂

La Mini arranca mucho más rápido que el Windows x64 de la otra máquina, aunque en ambos casos es evidente que no han terminado de levantar todo antes de ceder control al usuario. Esto es normal en un SO moderno y es bienvenido. Si contamos eso al final quedan más o menos igual, pero por lo menos la Mini la puedes empezar a usar antes.

Sin embargo, en el uso cotidiano de abrir ventanas, abrir aplicaciones, cerrar aplicaciones, copiar archivos, mover archivos, etc. la Mini se siente un poco… lenta. Probablemente Snow Leopard se beneficie más de mayor cantidad de RAM, mientras que Windows x64 (un SO que ya está anticuado, por no decir obsoleto) se acomode mejor con 2 GB.

En cuanto a estabilidad, seguridad y esas cosas tan cacareadas por los fans de Apple, he de decir que no encuentro diferencia alguna entre los dos sistemas. Cierto, no he tenido un cuelgue general del sistema, pero hace años que no tengo uno en XP y en Vista dejé de tenerlos cuando cambié la memoria defectuosa de mi sistema, hace más de un año.

Pero en OS X he tenido cuelgues de aplicaciones, he tenido que matar procesos atorados, y a veces he tenido que reiniciar cuando no encontraba los discos compartidos de la PC y simplemente colgaba todo el Finder (problema corregido en una de las actualizaciones), y muchas veces he visto la bola de colores durante más tiempo de lo normal por razones inexplicables, sobre todo en el estúpido iTunes o abriendo una nueva pestaña en Safari.

O sea, igual que en Windows. ¿Seguridad? Miren: llevo 15 años sin usar antivirus o cortafuegos en Windows y nunca he tenido problemas con virus o malware. Claro sigo cuidando de mi computadora como si fuera monaguillo en una convención de sacerdotes católicos. O sea tapándole todos los agujeros y sin agacharla a encender los cirios. Esto no quiere decir que no nos robemos un trago del vino de consagrar, pero la mayoría de los usuarios de Windows es como si le pusieran a su computadora un letrero en el culo que dice “Pase Usted”

Bueno, ¿pero qué tal es usar OS X en vez de Windows? Después de un periodo de ajuste (encontrar las teclas y eso) la experiencia es muy similar. Si lo que te detiene es la costumbre te puedo decir que en menos de media hora vas a estar acostumbrado al nuevo sistema.

OS X tiene varias ventajas que lo hacen más eficiente para un usuario final: las combinaciones de teclas son caasi todas las mismas en todas las aplicaciones, prácticamente no tienes que preocuparte por el sistema de archivos, instalar y desinstalar aplicaciones es súper sencillo, y todo el sistema es mucho más amigable, limpio y fácil de entender. La unión a redes de Windows podría ser más intuitiva, pero al final tampoco es tan difícil.

Esta aparente sencillez puede resultar engañosa. Si eres un usuario experto puedes acceder directamente al sistema de archivos, a los archivos de configuración y a las tripas de la máquina donde se esconde una versión de FreeBSD. Hay muchas aplicaciones útiles para meterle mano al sistema en la carpeta de Utilerías que pueden hacer al sistema más eficiente para ti. Es una gozada usar SFTP o SSH en una Mini para conectarse a un servidor remoto, cosa que en Windows requiere aplicaciones adicionales y nunca deja de sentirse “raro”.

Terceras impresiones: la paquetería incluida

Como todas las Macs nuevas la Mini viene con la paquetería iLife instalada que incluye iPhoto, para fotos; iMovie, para hacer videos; iDVD para meterlos a un DVD; iWeb para hacer páginas web, y GarageBand, para editar audio.

De todos ellos, aunque buenos, sobre todo iPhoto y iMovie, me siguen pareciendo medio simplones, muy buenos para trabajo casual pero hasta ahí.

Excepto Garage Band.

Garage Band es una reata.

Garage Band es la neta del planeta.

Si haces cualquier cosa relacionada con audio, debes echarle un muy buen ojo a Garage Band. Y si te llega a quedar chico (que puede que nunca pase), Logic Express es la segunda neta más neta del planeta.

Logic Studio sería la tercera neta del planeta, pero es una neta muy cara para mi presupuesto.

Aparte de iLife, toooodas las clases de aplicaciones que existen en Windows existen para OS X (no necesariamente las aplicaciones específicas, pero sí que hacen lo mismo). Hasta la compatibilidad de documentos está básicamente resuelta hoy en día. Así que, a menos que tengas mucho dinero invertido en software para Windows, no hay por que temer a no encontrar algo en OS X.

Incluso para juegos Valve anunció que Steam va a estar disponible para OS X. Sin embargo, para los jugadores verdaderamente serios, la tarjeta de video es medio enclenque prácticamente en todas las Macs (sí, sí, Mac Pro, las nuevas iMac, bla bla. OK, dos palabras nada más: ATi 5890), así que una buena PC (no las chingaderas que de Dell o HP o las que venden en Office Depot) sigue siendo lo más ideal para esta clase de jugadores y probablemente lo será durante años.

Ultimas impresiones: ¿Conviene o no?

Definitivamente sí. Si eres un usuario de PC con ganas de una Mac o una segunda PC, un entusiasta que busca expandir el establo, o simplemente para ver si OS X es así tan sácalepunta como dicen (pista: sí y no), la Mini es ideal.

Pongámoslo de este modo: difícilmente me compraría una iMac, pero una segunda Mini no me lo pienso dos veces.