La eficiencia de las camisas

Hace mucho tiempo leí un tweet de ya no me acuerdo quien, que en su momento me causó gracia pero hasta ahora me cayó el veinte que es un ejemplo perfecto de como muchas empresas entienden la eficiencia, tanto en sus procesos productivos como para medir resultados de su web o participación en redes sociales.

El tweet decía más o menos así:

Hace tiempo tardaba una hora planchando una camisa y quedaba toda arrugada. Ahora me tardo 10 minutos. No me acuerdo quien

Camisas esperando a ser planchadas.

Foto de Klara

Y así es en muchas empresas: entienden la eficiencia como hacer las mismas cosas más rápido aunque estén mal. La raíz del problema es que generalmente no se entiende que se está midiendo y para que.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en como se miden muchas veces los resultados de un sitio web o en una red social. Para muchas empresas el éxito de su sitio se mide a través de visitas mensuales y tiempo que cada uno de los visitantes pasa en el sitio, pero sin recordar que el objetivo de un sitio web no debe ser que la gente lo mire, sino llevar nuevos clientes a la empresa o mejorar las relaciones con los ya existentes.

“¿Cuánta gente visita mi página?” no nos dice si nuestro sitio está cumpliendo ese objetivo. Es posible que hoy tengamos tropecientos mil visitantes que pasan una hora cada uno en el sitio. ¿Y después? ¿Se van? ¿Quiénes son estos tropecientos mil? ¿Clientes potenciales, existentes, visitantes que vieron algún anuncio nuestro, o entraron por error creyendo que encontrarían otra cosa?

Si no respondemos esas preguntas nuestra estrategia se basará simplemente en obtener más visitantes, gastando dinero para atraerlos esperando que algun compre algo, aunque sea por casualidad. Estaremos dejando las camisas arrugadas más rápido.

Para saber con mayor exactitud que tan útil está siendo nuestro sitio es mejor preguntarse “¿Quiénes visitan mi página? ¿por qué llegaron aquí? ¿responden a las llamadas de acción?” y esas respuestas nos dirán que está pasando y que estrategias podemos adoptar para mejorar.

Es perfectamente posible que una de las estrategias sea tener menos visitantes, pero más enfocados y que una mayor proporción de ellos se convierta en nuestro cliente, de manera que aunque sean menos visitas tendremos mejores ingresos. Además, aquellos que no se conviertan en nuestros clientes por lo menos sabrán bien de que se trata nuestro sitio y podrán regresar otro día con mejor disposición o recomendarlo a un amigo.

Lo que nos lleva al tema de redes sociales. Igualmente, no se trata de cuantos “amigos”, “fans”, “likes” o “seguidores” tengas, sino de quienes sean ellos y que tan bien te lleves. Un grupo de pocos amigos pero cumplidores puede ayudarte a cumplir tus objetivos mucho más fácilmente que una turba poco involucrada.

Cuando estés haciendo tu estrategia de marketing en la red, tanto web como redes sociales, pregúntate “¿cómo le hago para dejar las camisas bien planchadas?” y no nada más “¿cómo le paso la plancha a más camisas?”

Sitios web con calidad

Hacer un sitio web de calidad es más que desarrollar buen código o tener un diseño visualmente atractivo. Muchas cosas influyen en la impresión final que va a dejar el sitio en las personas que lo visiten y lo más importante es definir con anterioridad cual queremos que sea esa impresión.

De Robertobaca.Net

Lo primero es definir que es calidad y si algo me acuerdo más o menos de mis clases en la universidad es que la calidad al final la define el consumidor en la medida en que cierto producto cumple con sus expectativas.

Es decir, lo primero que tienes que pensar es quienes van a ser los visitantes del sitio, que es lo que quieren de él, y entonces elaborar un sitio que les dé lo que quieren de manera fácil, rápida y accesible.

Entonces, un sitio de calidad, aparte de tener la información que los clientes desean, debe ser:

  1. Encontrable: Debe haber por lo menos una buena oportunidad de que aparezca en las búsquedas de términos relacionados.
  2. Accesible: Los requisitos técnicos para visitar el sitio deben ser fáciles de cumplir, pero no se debe excluir a los visitantes que no los cumplan.
  3. Utilizable: El visitante debe poder encontrar fácilmente la información que necesita así como todo lo que puede hacer en el sitio.

No hay una fórmula exacta para lograr todo lo anterior, pero sí hay mejores prácticas para aumentar la calidad de nuestros sitios y evitar caer en trampas que los hagan inservibles a nuestros visitantes.

Una de las mejores reglas a seguir es escribir en código estandarizado, no abusar de tecnologías restrictivas como flash y ajax, cuando se usen hacerlo en plena conciencia de sus limitaciones y buscar una manera de contrarrestarlas.

Escribir claro, sin verborrea, conciso y sobre el tema del sitio ayudará al visitante a hacerse de la información así como a los buscadores a indexarla correctamente.

Una buena navegación ayudada de un diseño visualmente interesante que ayude a clarificar las secciones y elementos importantes también es de gran utilidad para las personas que visitan el sitio por primera vez o incluso para aquellos que ya han estado antes.

Pero lo más importante es tener un objetivo bien definido de quien queremos que sean nuestros visitantes y como vamos a medir el éxito del sitio, ya sea por visitas nuevas, repetidas, por suscriptores, ventas, etc. Pero tiene que ser algo concreto y medible. Esto, junto con un sistema que deje a nuestros visitantes opinar sobre el sitio nos ayudará a corroborar si de verdad tenemos una página de calidad o no.

Consiguiendo suscriptores

A veces podemos tener visitantes que simplemente pasan por nuestro sitio y se van sin dejar huella, ¿cómo hacerlos miembros de nuestra comunidad virtual? De Robertobaca.Net

Una amiga comentaba que su sitio recibía varias visitas al día, pero que sus visitantes no se registraban, simplemente pasaba de largo y preguntaba como podría hacer para que se registraran y se unieran a su comunidad virtual.

En los Estados Unidos hay un dicho muy cierto que dice “puedes llevar el caballo al río, pero no lo puedes hacer tomar agua”. Y lo mismo pasa con los sitios de internet y las comunidades virtuales, puedes atraer visitantes, pero no puedes obligarlos a convertirse en participantes.

Lo que se puede hacer es que vean más atractiva la oportunidad de convertirse en miembros de la comunidad, tienes que ofrecer algo a cambio de su información para registrarse, ya sea la oportunidad de hacer preguntas, de obtener puntos, mayor contenido, descuentos en tu tienda virtual, etc. Debe estar claro que los miembros de tu sitio van a ganar algo que los otros no.

Pero tampoco lo hagas tan cerrado que sea una obligación registrarse antes de poder ver contenido útil, eso simplemente ahuyenta y desanima a los visitantes que lleguen a pararse por ahí. El ofrecer contenido gratuito les va a permitir ver y probar lo que hay en el sitio y así saber si será útil para ellos el unirse o no. Si no ven nada no se van a molestar en poner sus datos y se van a ir.

No hagas el proceso de registro tedioso y largo, sino lo más sencillo que puedas. Si necesitas información detallada de ellos dales la oportunidad de empezar a llenar sus detalles y continuar más tarde. Recuérdales mantener actualizado su perfil y diles los beneficios que obtendrán. Claro, no todos los sitios necesitan un perfil extenso de sus usuarios, de hecho mientras menos información necesites sobre ellos, mejor.

Dales libertad, lo que hace verdaderamente atractiva a una comunidad es que los usuarios la sientan verdaderamente como suya y para eso deben sentir que son libres de publicar y actuar dentro de los límites de comportamiento que estarán claramente expresados. Eventualmente los moderadores deberán provenir de los mismos miembros de la comunidad y deben esforzarse por mantener cierta disciplina y explicar sus razones cuando haya que castigar a algún miembro. De esa manera los participantes no sentirán que se les está censurando injustamente y los más se ajustarán a las reglas.

Estos son unos pocos consejos que le di a mi amiga. Estoy seguro que se pueden hacer muchas más cosas para hacer a una comunidad atractiva y participativa. Lo importante no es darse por vencido, ya que echar a andar una comunidad virtual es cosa de mucho trabajo y lleva su tiempo.

El engaño de las visitas al sitio

Siempre que se compra algo hay que tener cuidado con los estafadores. Sobre todo cuando se trata de un campo especializado. De Robertobaca.Net

Hay empresas de diseño de sitios de internet que prometen un número mínimo de visitas a un sitio y atraen clientes con la perspectiva de que obtendrán un gran número de visitantes gracias a ese diseño.

Para cumplir con lo prometido estas empresas contratan gente de distintos lados y les pagan por visitar el sitio que ellos mismos crearon. Una simple visita de un puñado de gente y será suficiente para cumplir con la promesa pactada.

Obviamente, como cliente, no es esto lo que se quiere, sino que esos visitantes sean reales y de preferencia clientes potenciales que convertirán su visita en nuevo negocio.

Por eso hay que tener cuidado cuando contrates a una empresa de diseño. Deben ser diseñadores que se preocupen más por la usabilidad del sitio y la facilidad con que los buscadores puedan indexar el contenido que por ponerle efectos visuales al sitio o asegurar un número mínimo de visitantes.

Como cliente también debes tener claros los objetivos que quieres cubrir con una página, no nada más tener un sitio por tenerlo, sino saber que tipo de visitante quieres captar y que mensaje o acción quieres que tomen. Obviamente lo más importante será que el sitio ayude a captar clientes.

Para saber si el sitio está cumpliendo con su cometido, debe saberse que se va a medir e implementar, junto con los diseñadores, maneras de medir estos parámetros.

El número de visitantes tal vez sea el más obvio de los parámetros, pero no necesariamente el más importante ya que necesitamos también saber el perfil de nuestros visitantes y lo que hacen en el sitio para realmente poder saber si estamos llegando a la gente que queremos llegar y si estamos siendo efectivos en nuestro mensajes.

Incluir una lista de correos, ofrecer mayor ayuda a quienes se registren gratuitamente, información gratis, etc. son buenas maneras de obtener información de nuestros visitantes, siempre que nos cuidemos de no caer en prácticas de spam. Además, podemos cotejar estos números contra el número de visitantes para tener mejor idea de la efectividad de nuestro sitio.